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El amigo de Ronaldinho juega por Jean

MundoDeportivo.com MundoDeportivo.com 16/06/2014 Cristina Cubero

Jo es un tipo simpático, extrovertido, juerguista, sí, le gusta la samba. Muchísimo. Es el mejor amigo de Ronaldinho Gaucho. Comparten fiestas y entrenamientos, churrascos y partidos. Ríen de todo, disfrutan del Carnaval y sorprenden con su fútbol. Jo se entrega más en los entrenamientos. Le falta poco, poquísimo para acabar de cumplir el sueño de Jean. Joao Alves de Assis Silva juega al fútbol por su hermano mayor. Si a Jo ni le gustaba esto de jugar a fútbol. Jo prefería bailar samba con sus amigos, correr por las calles. El bueno de la familia era su hermano mayor, ese sí que pegaba bien a la bola.

Taxista a ratos

Su padre era taxista a ratos, siempre de madrugada, el sueldo de la madre como empleada doméstica no daba para mucho. Pero Jean siempre les decía que les regalaría una casa, que dejarían de trabajar, que todos vivirían de su fútbol.

Era talentoso Jean y con una fuerza innata. Primero le fichó la Portuguesa y de ahí dio el salto al Corinthians. Con 20 años firmó su primer contrato como profesional. Unos días después, volviendo de una fiesta de cumpleaños, Jean tuvo un accidente y se mató.

La vida de Jo cambió totalmente. Tenía 15 años. Fue como si el espíritu de Jean se reencarnase en el hermano díscolo que empezó a apasionase por el balón. Con 16 años firmó por el Corinthians. Con 16 años, 3 meses y 29 días se convirtió en el jugador más joven en debutar con la camiseta del segundo equipo de Brasil después del Flamengo. Con 17 años compró una casa para sus padres. Cuando les entregaba la llave les dijo que no era él, que la llave era de Jean, que cumpliría todos los sueños de su hermano. Hasta jugar una Copa del Mundo.

CSKA, City, Ewerton...

Pasó por el CSKA Moscú, Manchester City, Ewerton, Galatasaray y volvió a Brasil para perderse en el Internacional de Porto Alegre. Castigos por indisciplina, salidas nocturnas, parecía que la carrera de Jo se apagaba. Pero algo debió pasar. Quiza Scolari le recordó que aún tenía una deuda pendiente. Fichó por el Atlético Mineiro, se encontró con Ronaldinho y empezó a marcar goles. Con su club y con la selección. Jo logró el segundo gol de la victoria de Brasil ante México en la Copa de las Confederaciones (2-0) en Fortaleza, un partido memorable por el ambiente y la calidad del encuentro.

Le queda menos a Jo para cumplir el sueño de Jean. Poquísimo. Tiene una cara dulce, parece un personaje de dibujos animados, el pelo rizado y la sonrisa siempre puesta, consciente de que es un privilegiado. Jo no vive sólo su vida vive también la de Jean. A su hermano sí le gustaba jugar a fútbol, él era un loco del balón, Jo sólo cumple con su destino

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