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El Barça se hace el 'harakiri' con las cláusulas de sus futbolistas

El Economista El Economista 03/06/2016

Bartra celebra un gol. El canterano podría marcharse por 8 millones y no por los 40 de su cláusula. © Reuters Bartra celebra un gol. El canterano podría marcharse por 8 millones y no por los 40 de su cláusula. El FC Barcelona se encuentra en pleno periodo de altas y bajas. Después de un verano de quietud forzada por la sanción de la FIFA, los culés vuelven a agitar el árbol de los fichajes esperando que caigan incorporaciones jugosas con las que apuntalar la plantilla del vigente campeón de Liga. Planificación en la que este año tendrá un importante papel las bajas que sufrirán los blaugrana, algunas de ellas impulsadas por una infrecuente política de cláusulas liberatorias en los contratos de los jugadores. Cláusulas de escape que amenazan su estabilidad deportiva y que ya han tenido un impacto económico cuantificable que, en sus términos más extremos, podrían alcanzar los 200 millones de euros.

Pero antes de seguir dibujando cómo será el futuro culé, toca explicar qué son esta cláusulas escondidas en los contratos de los futbolistas blaugrana. Las hay de diversa categorías.

Algunas reducen el precio de los futbolistas de forma considerable en caso de que éstos no jueguen un número determinado de partidos. Sucedió con Thiago, que pasó de 90 millones de euros a 18. El hispano-brasileño aprovechó esta brecha para escaparse al Bayern de Múnich en el verano de 2012. Una estela que siguió el pasado verano Pedro. Su cláusula era de 150 millones, pero su precio bajó hasta los 30. El Chelsea acabó fichándolo por apenas 27.

Este verano la historia podría repetirse con Bartra. La cláusula del futbolista dice que cuesta 40 millones, pero al no haber disputado el 60% de los minutos de esta temporada, su valor se reduce apenas hasta los 8 'kilos'. Teniendo en cuenta que el jugador quiere salir y que compradores no le faltan, todo apunta a que será el tercer jugador que se marche por estas cláusulas. En total, y sumando las cifras de lo que pudo ganar el Barça por estos tres jugadores y lo que finalmente percibió, resultan casi 200 de 'beneficio' posible que se han difuminado sin dejar rastro.

Otra categoría es la que representa per se Dani Alves. El jugador brasileño renovó el verano pasado con una condición: cada verano podría romper unilateralmente el vínculo sin pagar ni un euro siempre y cuando lo comunicase antes de una fecha en concreto. Este año esa fecha es el 5 de junio. Finalmente Alves comunicó que se marchaba el jueves 2 de junio sin que el Barça vaya a ver dinero alguno por su adiós.

"Cuando quieres renovar a un jugador en las circunstancias que tuvimos que hacerlo nosotros tienes que aceptar ciertas concesiones", reconoció Robert Fernández, director deportivo culé, en la rueda de prensa en la que ratificó la marcha del zaguero.

Más raro es el caso de otra cláusula, la que permitía al Barça renovar automáticamente a Sandro antes del mes de mayo. Los culés no la activaron y dejaron 'escapar' al canterano por una cuestión de agradecimiento. El verano de 2015 Sandro tuvo varias ofertas que doblaban e incluso triplicaban su salario. El Barça le pidió quedarse por la famosa sanción de FIFA. Por eso en esta ocasión han renunciado a esa ampliación de contrato unilateral aunque fuera sólo por sacar tajada de su marcha, por escasa que fuera.

El útlimo tipo de cláusulas que fuerza al Barça a tomar decisiones más allá de sus intereses deportivos son las de 'ascenso' automático que tienen algunos jugadores del filial, que pasan, por contrato, de jugadores del B al primer equipo aunque Luis Enrique no cuente con ellos.

¿Qué consecuencias tiene en el equipo? El Barça se ve forzados a cederlos con la esperanza de que crezcan en otros equipos mientras pagan sus emolumentos. Es lo que ha sucedido con Halilovic, Denis Suárez o (ahora) con Samper. Sólo dos casos (Munir y Sandro) permanecieron en el primer equipo y lo hicieron más por razones extradeportivas (la citada sanción FIFA) que porque Luis Enrique realmente los considerase importantes.

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