Al utilizar este servicio y el contenido relacionado, aceptas el uso de cookies para análisis, contenido personalizado y publicidad.
Estás usando una versión más antigua del explorador. Usa una versión compatible para obtener la mejor experiencia en MSN.

El fichaje de André Gomes abre otra guerra en el Barça

El Economista El Economista 22/07/2016

Arda Turan y André Gomes en el Barça - Valencia de la pasada temporada. © Reuters Arda Turan y André Gomes en el Barça - Valencia de la pasada temporada. El FC Barcelona ha fichado a André Gomes. Aunque el club blaugrana aún no ha dado datos oficiales al respecto (esta temporada sí que estaba ofreciendo el coste de sus incorporaciones) la prensa deportiva catalana maneja un precio: 35 millones de euros y 20 en variables. Esto es, el Barça ha invertido en esta incorporación (mínimo) 10 millones más de los 25 que tenía en cartera para acudir al mercado este verano. Esto implica que, o bien el club tirará del fondo de fichajes de la próxima temporada (como hizo en 2014) o que este verano habrá alguna salida más que permita cuadrar cuentas.

Si este panorama se le añade que el club sigue buscando un delantero, todo apunta a que sí, a que efectivamente se producirá una venta de campanillas y que, con toda probabilidad, afectará a Arda Turan. El mediocampista turco juega en una posición similar a la de André Gomes. Es más, se podría decir que con el luso hay ya overbooking en la medular.

A saber: Iniesta, Rakitic, Denis Suárez, André Gomes y Arda Turan (además de la opción de Sergi Roberto). Son cinco jugadores (o seis, según se vea) para dos puestos. Sobra gente.

En este sentido Arda ha sido el que ha tenido una peor adaptación al método de juego blaugrana de esos futbolistas. Tanto es así que desde la Ciudad Condal ya se ha filtrado que podría abandonar el club.

¿Nuevo conflicto?

Ayer Luis Enrique lo defendió en sala de prensa. "Estoy contento con Arda. Por cómo llegó. Arda es un jugador especial dentro y fuera del campo. La dificultad de adaptación es siempre compleja. Le pasó a Luis Suárez o a Laudrup. Un poco de tranquilidad. No son máquinas", afirmó antes de pedir la continuidad del futbolista.

Pero su declaración podría tratarse de un mensaje público políticamente correcto. O quizá podría estar diciendo lo que piensa, aunque no sea, necesariamente, lo que piense una directiva con la que ayer ya mantuvo un pulso público al reclamar la renovación de Mascherano y la llegada de un '9'. Hoy lo que tiene es, en verdad, otro '8'.

MÁS EN MSN

-Motín en el primer entrenamiento del Barça

Gestión anuncios
Gestión anuncios

Más de elEconomista.es

image beaconimage beaconimage beacon