Al utilizar este servicio y el contenido relacionado, aceptas el uso de cookies para análisis, contenido personalizado y publicidad.
Estás usando una versión más antigua del explorador. Usa una versión compatible para obtener la mejor experiencia en MSN.

El Liverpool después de Klopp

SPORTYOU SPORTYOU 17/05/2016 David de la Peña
El Liverpool después de Klopp © Getty Images El Liverpool después de Klopp

Jürgen Klopp llegó al Liverpool con el equipo sumido en una profunda depresión. El resbalón de Steven Gerrard contra el Chelsea en la jornada 36 de la temporada 2013/2014, con el equipo peleando el título de liga, fue el pistoletazo de salida para que esa sensación se instalase en Anfield, que posteriormente vio como la venta de Luis Suárez provocó una pérdida de nivel que volvería a alejar al histórico club inglés de la pelea por conseguir la Premier League en los años posteriores. La gran cantidad de dinero invertida en buscar sustitutos de la categoría del uruguayo fue un fracaso, y los malos resultados provocaron la destitución de Brendan Rodgers el pasado mes de octubre.

No puede decirse que la llegada de Klopp haya supuesto una mejoría brutal de la noche al día, pero sí es cierto que el equipo ha ganado en ciertos aspectos, lo que sin duda explica el poder haber logrado la clasificación para la final de la Europa League. “Tenemos que convertir a los escépticos en creyentes”, dijo el técnico alemán en su presentación en el Liverpool. Sin duda el mensaje más destacado de aquella rueda de prensa, donde también hubo algunos detalles relacionados con el juego, pero en la que quedó claro que su primera preocupación era reactivar la ilusión de aficionados e integrantes de la plantilla.

Reactivar a una plantilla confusa

“Podemos ganar la Premier League” dijo Alberto Moreno a This is Futbol, programa de fútbol internacional de la Cadena Cope, el pasado mes de noviembre. Klopp tan sólo había trabajado en su nuevo equipo poco más de un mes, pero las sensaciones eran de que el mensaje ya había calado en el colectivo. No parecía que el Liverpool tuviese un sistema de juego lo suficientemente desarrollado como para vencer la Premier League, pero en el seno del vestuario el mensaje había cambiado de forma radical.

El episodio decisivo para confirmar que Klopp había conseguido cambiar la dinámica del club, tanto dentro del vestuario como en las gradas de Anfield, tuvo lugar en el partido de vuelta de los cuartos de final de la Europa League frente al Borussia Dortmund. El equipo alemán ganaba 1-3 en el minuto 66, y el Liverpool necesitaba hacer tres goles para pasar a la siguiente ronda. El 4-3 final fue un antes y un después en la temporada de los reds.

Un sistema basado en la presión y la verticalidad

Evidentemente, la evolución del Liverpool no solo ha tenido que ver con el plano anímico, y el plan de juego de Jürgen Klopp ha ido asentándose paulatinamente. La principal característica del equipo ha tenido que ver con la presión y la verticalidad. La salida de balón del equipo rival ha sido siempre agredida con muchos futbolistas, por lo que los rivales han sido forzados a enviar balones en largo para evitarla. Contando con que Gameiro es imprescindible para Emery, veremos si el técnico vasco responde acercándole a Iborra para que dispute los envíos largos desde la defensa, o se arriesga con la opción Banega, para que el argentino ayude con su técnica a salvar la agresividad rival sin balón.

Partiendo de esa base, la elección del resto de piezas ha sido muy coherente. Sin Henderson y con la duda de Emre Can, no están clara las piezas en la zona ancha para la final, aunque el alemán podría acabar estando disponible. En cualquier caso, Milner está siendo decisivo a la hora de ejecutar esa presión, y el dinamismo y técnica de Coutinho, Lallana y Firmino en la línea de tres cuartos es clave para la transición al ataque. Entre los tres, el Liverpool es capaz de lanzarse con verticalidad al ataque o lograr éxito en las acciones ofensivas donde el rival ya está junto y replegado. Un equipo con un enorme potencial ofensivo que está empezando a encontrar orden en los últimos meses de temporada, lo que resulta una muy mala noticia para el conjunto sevillista.

Un futuro ilusionante

Si ponemos como base los argumentos expuestos hasta el momento -una conexión evidente con la grada y la plantilla que ha repercutido positivamente en las sensaciones anímicas que desprende el equipo, y una evolución en el sistema de juego que está potenciando el enorme talento ofensivo que tiene la plantilla-, podemos creer en que el proyecto de Klopp subirá otro peldaño en la próxima temporada.

Hay otro argumento decisivo para considerar en el crecimiento del Liverpool, y también orbita sobre la figura del carismático técnico alemán: su figura puede ser decisiva de cara a sumar futbolistas de primer nivel a la plantilla del Liverpool, que en cualquier caso tendrá en la final que se disputará en Basilea su principal reclamo, ya que en caso de ganar al Sevilla logrará billete para la Champions League 2015/2016, el caramelo más dulce para atraer futbolistas de la élite más selecta.

Gestión anuncios
Gestión anuncios

Más de SPORTYOU

image beaconimage beaconimage beacon