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El mejor portero está en la cárcel

MundoDeportivo.com MundoDeportivo.com 10/06/2014 Cristina Cubero

Felipao no permite discusión. Su portero es Julio César, que los últimos meses ocupó la portería del Toronto FC después de perderla en el Queens Park Rangers. Julio César Soares Espíndola vivió sus mejores años en el Internazionale de Milan, donde llegó a ser escogido mejor portero del calcio.

No fueron fáciles sus inicios en el Inter. Lo fichó Massimo Moratti en diciembre de 2004 y fue cedido al Chievo Verona. Entrenaba con el equipo pero nunca entraba en la lista de convocados. Cada semana la misma historia. Había dejado el Flamengo para vivir la experiencia europea en un grande, pero ni jugaba ni le daban explicaciones. Su esposa, Susana Werner, la modelo que había sido novia de Ronaldo, el Fenómeno, en su etapa barcelonista, se hartó y se presentó en el despacho profesional de Moratti, en la plaza del Duomo. Indignada le dijo que no tenía sentido que hubieran pagado 2,6 millones de euros por un portero y que ni hablasen con él.

El presidente tuvo que contarle que el pasaporte 'italiano' de Julio César tardaría más de lo que pensaban porque estaban sufriendo lo que en Italia llamaron 'los pasaportes de Mickey Mouse', aquella época que los clubs encontraban abuelas italianas a cualquier extra-comunitario hasta que la justicia dijo basta. Julio César tuvo que pasar un proceso más largo del esperado hasta que obtuvo el pasaporte y pudo defender la camiseta nerazzurra.

Pero han pasado años y el nivel de exigencia de los equipos de Julio César han provocado su bajón profesional y muchos dudan de su rendimiento en la portería. Jefferson, el 'goleiro' de Botafogo, es más regular bajo los palos que Julio César y sale bien, pero Scolari no se decide a darle la titularidad.

Pero el bueno, el que realmente sorprendía a Brasil por su calidad, no podrá defender nunca la camiseta verdeamarelha. Bruno Fernandes fue condenado a 22 años de cárcel por el asesinato de su ex novia Elizia Samudio. Contratóa un amigo de la infancia, Macarrao, para que asesinara a su ex pareja, la descuartizara y lanzase el cuerpo a los perros.

Bruno lo tenía todo, y apuntaba a convertirse en el portero titular de la seleçao en esta Copa del Mundo. Pero el brutal asesinato de su ex novia le impedirá volver a los campos de fútbol. Con 22 años de cárcel por delante, sólo le queda ver jugar al Flamengo desde la lavandería donde llora sus penas.

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