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El 'quinteto de macarras' de Marc Gasol

Marca Marca 17/02/2016

Memphis ha ejecutado dos traspasos para endurecer su plantilla a medio camino entre ganar carácter y pensar en la posible reconstrucción. © Marca Memphis ha ejecutado dos traspasos para endurecer su plantilla a medio camino entre ganar carácter y pensar en la posible reconstrucción.

Memphis ha ejecutado dos traspasos para endurecer su plantilla a medio camino entre ganar carácter y pensar en la posible reconstrucción tras una temporada de altibajos en la que no terminan de dar con la tecla pese a ser los quintos del Oeste.

En una operación a tres bandas con Charlotte y Miami, los Grizzlies han 'sacrificado' a Courtney Lee a cambio de cuatro segundas rondas (dos de Miami y dos de los Hornets) y llegan en la operación Chris Andersen, el Hombre Pájaro de la NBA, y P.J. Hairston, dos jugadores con historial polémico que completan un quinteto de auténticos Bad Boys en los Pistons con reminiscencias de los JailBlazers.

Repasamos a los componentes de este Quinteto de Sospechosos Habituales: sanciones, drogas, alcohol, amenazas y reputación de tipos guarros

P.J. Hairston © Marca P.J. Hairston

P.J. Hairston y los tortazos veraniegos a un menor

Su llegada a la franquicia de Michael Jordan estuvo rodeada de polémica y en Charlotte lo tenían claro: no ejecutaron su opción unilateral de contrato y a final de temporada sería agente libre no restringido.

El pasada verano fue el tercero consecutivo con problemas con la justicia: en 2013 fue arrestado por conducir sin carnet y por posesión de marihuana, en 2014 protagonizó una pelea en un partido veraniego en un gimnasio y el pasado verano se enfrentó a múltiples sanciones de tráfico.

Chris Andersen © Marca Chris Andersen

Chris Andersen, el Hombre Pájaro que abusó de las drogas

El polémico Birdman fue sancionado con dos años de expulsión en 2006 por la NBA por abuso de drogas. Regresó a la Liga en 2008 demostrando su fortaleza mental que le llevó a ser el primer jugador de la D-Leage en llegar a la NBA.

Sus coloridos tatuajes y fama de díscolo le acompañarían para siempre llegando a proclamarse campeón de la NBA. En 2013 fue víctima de suplantación de personalidad en una trama de estafa y suplantación de personalidad.

Matt Barnes © Marca Matt Barnes

Matt Barnes, el tipo duro del triángulo amoroso

Su padre era camello y él, que crió y cuidó de sus hermanos, es un sospechoso habitual en trifulcas y tanganas en la cancha. Es el primero en salir a proteger a sus compañeros. El historial de peleas es demasiado amplio como para resumirlo aquí: hasta llegó a amenazar al dueño de los Suns.

Su última polémica ha sido el pasado verano cuando se enteró que Derek Fisher, su ex compañero en los Lakers y hasta hace poco entrenador de los Knicks, tenía una relación con su ex pareja y le llamó su hijo.

Barnes se plantó en la casa de su ex mujer, trascendió que llegó a las manos con Fisher, fue sancionado y desde entonces cada reencuentro en la cancha se ha vigilado al detalle. Cuando Fisher fue despedido, Barnes publicó una foto sonriente en las redes sociales.

Tony Allen © Marca Tony Allen

Tony Allen, el Padrino más sucio de la patada aérea

Uno de los mejores defensores de la NBA y con fama de más intenso. Tan intenso que se le considera sucio por muchos jugadores aunque Marc Gasol siempre ha elogiado su entrega, pasión y dedicación en la cancha.

Conocido como The Gritfather, juego de palabras entre Grit y Godfather -lucha/determinación/coraje y Padrino-, su fama de polémico y sucio se disparó cuando en una acción defensiva saltó y dejó la pierna en el aire golpeando a Chris Paul en una acción que recordó mucho a la famosa patada de Bruce Bowen.

Zach Randolph © Marca Zach Randolph

Zach Randolph, del correccional a los JailBlazers

Criado en una familia desestructurada sin figura paterna, su primer desencuentro juvenil con la justicia cuando quiso llevarse unos pantalones vaqueros de un Wallmart sin pagar. Explicó que en el instituto se burlaban de él por llevar siempre los mismos: su madre no podía permitirse comprarle otros.

Condenado en correccionales por pelea y tener pistolas robadas, se forjó fama de luchador y formó parte de los Blazers de dudosa reputación conocidos como los JailBlazers: fue suspendido por agredir a un compañero, condenado por posesión de marihuana, conducir bajo los efectos del alcohol...

Tras pasar por Nueva York y los Clippers, recaló en Memphis e hizo buenas migas con Marc Gasol. Z-Bo se ha reconvertido y hasta le ven como un mentor para los más jóvenes. Vive una segunda vida aparcando su díscolo pasado.

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