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El Real Madrid da un gran paso hacia la Final Four

Marca Marca 18/04/2014 marca.com

El Madrid viajará a Atenas, donde el lunes se juega el tercer partido, con la serie encarrilada tras sumar su segundo triunfo ante un Olympiacos que vendió cara su derrota e hizo sufrir a los blancos en el tramo final del partido. Los de Laso, pese al susto final, demostraron ser más equipo que su obstinado rival, un equipo irreductible, capaz de resurgir de sus cenizas una y otra vez con el marcador en contra.

Rudy y Mirotic cimentaron con su prolífico el dominio blanco en la primera mitad, aunque el pegamento del triunfo madridista fue esta vez Bourousis, inconmensurable bajo tableros (19+10), que otorgó a su equipo la solidez necesaria en defensa y porfió con los pívots helenos en ataque dando alternativas ofensivas a los suyos.

Llull, Chacho y Reyes también pusieron mucho de su parte para que el Madrid llevase siempre la iniciativa, pero pese a contar con buenas ventajas (41-27, min 15), no cerró el partido y pasó apuros al final ante la insistencia de Spanoulis y la inspiración de Lojeski en los últimos minutos.

El Olympiacos comenzó el encuentro crecido, tanto como Petway, que se encaró con la peña Berserkers durente la presentación de su equipo. Spanoulis empezó asustando (6-11, min 3), pero fue sólo un amago. Darden primero y luego Díez tardaron poco en ponerle los grilletes al crack griego.

Rudy debió pensar eso de "No en mi casa" y tiró de galones para enganchar nueve puntos de todos los colores ante la impotencia de Mantzaris con los que metió a su equipo en el partido (13-13 min 6). Luego fue Mirotic, con otros nueve puntos, quien tomó su testigo superar en un bonito duelo particular a un enchufado Printezis.

Los picotazos de Llull, seguro que motivado viendo en el fondo tras la canasta a Pepe, el central del Madrid, con su camiseta puesta, y la sobriedad interior de Bourousis, permitieron al Madrid asentar mínimamente su ventaja (30-23) en un gran festival ofensivo, con un 46% en titos de dos y un 62% en triples (5/8).

En el segundo cuarto fue Reyes, recién salido, quien dinamitó el partido con ocho puntos seguidos, incluidos dos triples, para dar la máxima a los suyos (38-24, min 13). El capitán ponía la dinamita arriba y abajo el equipo se vaciaba en defensa, provocando que el Olympiacos se comiese varias posesiones. Pero los griegos siempre encontraban un camino para salir del pozo, como los triples de Petway (43-35, min 17).

Sergio Rodríguez, tras un inicio algo tibio, entró en acción con ocho puntos, Rudy sacó petróleo de la agresividad de Collins (faltas y antideportiva) y Bourousis, a quien el díscolo Petway intentó picar encarándose a él, respondió con inteligencia y con juego a sus provocaciones, ayudando a mantener la ventaja del Madrid al descanso (53-44), en un cuarto en el que Bartzokas apenas contó unos segundos con Spanoulis.

Si lo hizo en el tercero, y su eclosión fue tremenda, liderando con dos triples un parcial de 2-8 que volvió a meter a su equipo en el partido (55-52, 23). Pero el Madrid no se arredró. Rudy y Llull dieron la cara para estabilizar la ventaja (67-55, min 26). Spanoulis y Printezis intentaron hacer la goma, pero un Bourousis imperial (17+10 ya en ese momento) mantuvo el tirón de los blancos (70-62, min 30).

En el último acto Laso puso en cancha a su equipo más defensivo, con Slaughter, Darden y Rudy a la cabeza, y al Olympiacos se le hizo de noche (75-63, min 35), pero el Madrid tampoco estaba con muchas luces en ataque y Lojeski, con siete puntos seguidos, metió el susto a los blancos a falta de un minuto (79-75). Luego Dunston falló para poner a su equipo a tres puntos y el Chacho y Bourousis acabaron con el sufrimiento desde el tiro libre (82-75).

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