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El Real Madrid debería dejar de contarse mentiras

SPORTYOU SPORTYOU 14/12/2015 Miguel Gutiérrez
El Real Madrid debería dejar de contarse mentiras © Getty Images El Real Madrid debería dejar de contarse mentiras

A un partido de Navidad, el Real Madrid está eliminado de la Copa y descolgado en la Liga -a cinco puntos del Atlético y más cerca del Celta que del Barcelona-. Y lo que es peor: su juego no transmite la menor fiabilidad. El escenario invita a la reflexión, pero ya sabemos que la autocrítica no es el punto fuerte de los gestores del club, más propensos a señalar enemigos exteriores, algunos de ellos imaginarios.

Las últimas comparecencias de Florentino Pérez han dejado al trasluz su obsesión con la crítica periodística. Basta ver Real Madrid TV para comprobar la psicosis en la que vive instalado el club, no sólo a través de los mensajes oficiales (para eso sirve ese canal, a fin de cuentas) sino de las líneas maestras de sus tertulias, abiertas a periodistas de otros medios. Más que a analizar el momento del equipo, siquiera en tono positivo, esas charlas se dedican a contrarrestar lo que se dice y se escribe en esos medios que, según definió el presidente, “algunos son del Real Madrid, pero no todos”.

Predicadores mediante, esa paranoia ha calado en muchos aficionados. El caso de Gareth Bale resulta paradigmático. En los dos años largos que lleva en España, he visto a más madridistas preocupados por lo que la prensa decía de él que por su rendimiento deportivo. Se rastrean los textos de los más ilustres cronistas del reino en busca de algún adjetivo que afearles en lugar de preguntarse por qué el jugador está permanentemente desconectado del equipo, por qué sus entrenadores no sacan partido a sus virtudes (que algunas tiene), por qué el presidente pagó por él 100 millones de euros, nada menos.

Lo peor de todo es que el club parece haberse creído su propia propaganda. Actúa como si Cristiano Ronaldo fuera el mejor futbolista del mundo y Bale estuviera ya en condiciones de sucederle; como si todas las responsabilidades internas se concentraran en el entrenador de turno; antes Ancelotti, próximamente Benítez y luego quién sabe. El Madrid debería dejar de creer que acabó con el ciclo del Barcelona por ganarle una Liga, la única en siete años. Debería mirar más hacia dentro y menos hacia fuera. Preocuparse más por el fútbol y menos por la propaganda. El Madrid debería dejar de contarse mentiras.

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