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El Real Madrid es un polvorín

Marca Marca 29/02/2016 J. L. Calderón
Cristiano se lamenta tras fallar una ocasión ante el Atlético © Reuters Cristiano se lamenta tras fallar una ocasión ante el Atlético

El Atlético dejó al Madrid en carne viva. Son muchas las heridas que dejaron abiertas y todas ellas escuecen. El Madrid es una bomba de relojería. Un polvorín. Hay focos de tensión por todas partes que se han avivado con la derrota en el derbi.

Florentino y los jugadores son los que peor parados salen de una crisis que ha decretado el estado de decepción máxima en el Santiago Bernabéu. Sólo la Champions sujeta a un club que se encamina hacia una revolución total en verano. La afición exige un cambio que va más allá del banquillo. Eso ya se ha quedado corto para una grieta que se hace cada vez más y más grande. De hecho, sólo Zidane parece salvar los muebles, aunque su figura también se ha desgastado.

Los principales señalados son los jugadores y Florentino Pérez. El presidente ya está en el punto de mira del madridismo, al igual que los futbolistas. Lejos de unirse para afrontar una situación tan delicada, se cruzan reproches. El mandatario blanco está muy molesto con los jugadores y los futbolistas, con su presidente. Ese es un foco de tensión que está latente desde hace tiempo y que en cualquier momento puede terminar de saltar por los aires.

Mientras tanto, a la afición le dan igual esas diferencias y los señala sin contemplaciones -en la encuesta realizada en MARCA.com, la votación de 22.992 internautas señaló como los dos principales culpables a Florentino (57,62%) y a los jugadores (32,99%)-.

Pitadas para todos y gritos al palco pidiendo la dimisión de Florentino Pérez. Palabras mayores para un presidente que ya gastó el comodín de Zidane para sofocar la primera rebelión de finales del año pasado. Ahora sólo queda subir la música al final del partido para combatir el malestar de una grada cansada de escándalos extradeportivas y decepciones de un equipo que no reacciona.

Los jugadores también están en el ojo del huracán. Sin el colchón de Benítez, la grada los señala como responsables de otra temporada que puede acabar en blanco por segundo año consecutivo. Isco y James, intocables hace nada, no se libran de los pitos. Ese es el clima de tensión que se respira en el Bernabéu. Sólo queda aferrarse a la Champions y salvar los muebles en Liga.

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