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El Real Madrid pasa por encima de un Barça desconocido

MundoDeportivo.com MundoDeportivo.com 16/05/2014 José Ignacio Huguet
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Puedes estar en la fiesta pero sólo para mirar. Un año más el FC Barcelona se metió entre los cuatro mejores equipos de Europa para ver como otro se llevaba a la más guapa mientras él miraba desde el sofá. Esta vez la chica ni siquiera la miró, pues toda su atención fue para un Real Madrid mucho más seguro de sí mismo, que se mereció con toda justicia el premio gordo de estar este domingo en la gran final. Como hace un año, los blancos vuelven a estar a un paso de romper su larga sequía, ya de 19 años, para lo cual necesitan superar el último escollo del Maccabi Tel Aviv, verdugo sorpresa de un CSKA Moscú otra vez decepcionante.

Por unos momentos ha parecido que el Barça iba a doblegar de nuevo a los blancos. Los de Xavi Pascual han empezado la semifinal mucho más centrados y de la mano de Marcelinho Huertas y su conexión con Ante Tomic han cogido en sólo cuatro minutos una renta de 8 puntos (12-4). Pero ha sido sólo un espejismo, el tiempo que ha tardado el Real Madrid en sacudirse el sueño y empezar a jugar su baloncesto. Nikola Mirotic ha aguantado a su equipo en los momentos difíciles (9 puntos en el primer cuarto) pero ha sido Sergio Rodríguez, con su entrada en pista más temprana que lo de costumbre (minuto 6), el que ha cambiado por completo el encuentro.

El base canario ha demostrado el porqué de su MVP de la Euroliga. Con él en pista el Real Madrid es mucho mejor equipo. El 'Chacho' anota, y cuando no anota amenaza, liberando a sus compañeros, a los que va nutriendo con asistencias de todos los colores. Un triple suyo devolvió la delantera al Real Madrid cuando aún no había finalizado el primer cuarto (18-19) y los blancos ya no cedieron nunca la iniciativa.

El Barça resistió un cuarto (20-20) pero a pesar del marcador ya se veía que había perdido la batalla de la confianza. La victoria del pasado sábado en el Palau había hecho despertar grandes esperanzas tanto al equipo como a los aficionados azulgrana, pero pronto se vio que en el partido importante el temple, la sangre fría y la determinación eran blancos. El ejemplo más claro llegaba desde la línea de tiros libres, con los azulgrana fallando seis de los 13 que lanzaron en el primer cuarto. La cosa fue a peor en el segundo período y los de Pascual llegaron al descanso con un impresentable 9/17 (por un 9/10 del Madrid). Ante Tomic, con 10 puntos y 5 rebotes, minimizaba los daños pero el 37-45 del descanso ya hacía presagiar lo que se avecinaba a continuación.

Sin hacer su mejor partido el Real Madrid dominaba por ocho puntos. A la que empezó a jugar bien, aplastó sin compasión a su Barça sin recursos y con una mentalidad sorprendentemente frágil. Tres triples casi seguidos de Rudy, Darden y Bourusis supusieron el primer tirón de los blancos (44-56), que acabaron de sentenciar el encuentro con un espectacula parcial de 0-12 liderado por un Sergio Rodríguez sublime.

El 47-70 del minuto del minuto 28, con 20 puntos del Chacho, no lo podía imaginar el madridista más acérrimo antes de iniciarse el partido. Porque nadie podía adivinar un hundimiento de tal calibre de un Barça que sólo seis días antes había dado un soberano repaso a los blancos. Pero no ha quedado ahí la cosa. El Real Madrid ha ido aumentando su ventaja ante un rival completamente entregado y ha llegado a mandar por una máxima de 39 puntos -sí, 39 puntos- un par de minutos antes de que acabara un partido que entrará en la historia negra del Barça y que puede ser la puerta que lleve a los blancos hacia su primera Euroliga después de 19 años.

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