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El Real Madrid tampoco atina

Marca Marca 04/05/2014 marca.com

El Madrid se dejó buena parte de sus opciones de conquistar la Liga ante un Valencia edificado en torno a dos pilares: Dani Parejo, un ex de la casa, y Diego Alves. El meta brasileño paró todo lo parable y unas cuantas imparables, aunque no pudo evitar que un Madrid sin apenas gasolina tras la exhibición de Múnich empatara por dos veces el partido, la segunda ya en el descuento. Los blancos, sin embargo, no pudieron aprovechar los tropiezos de Atlético y Barça en una jornada que hizo saltar todas las quinielas sobre las candidaturas al título para volver a dejarlas casi igual que estaban.

El Madrid volvió a patinar en el peor momento. Subido en la ola anímica de la victoria en el Allianz y puesto en el disparadero por los tropiezos de Barça y Atleti, los blancos recuperaron su versión más laxa de la temporada ante un rival que, además, venía hundido tras el descalabro europeo ante el Sevilla. Y, sin embargo, el Valencia no salió triunfante del Bernabéu de puro milagro.

Lo evitó un soberbio gol de tacón de Cristiano, que tuvo en Diego Alves a un enemigo imbatible hasta el descuento. De cien maneras distintas lo intentó el Madrid, sobre todo a través del portugués, y cien respuestas obtuvo del meta brasileño. Pero Alves no estuvo solo en el Bernabéu. Le acompañaron unos soberbios Parejo y Keita, que ganaron el centro del campo con enorme facilidad, salvo en los primeros diez minutos de partido. Ahí se presentó con ímpetu el Madrid, buscando volcar pronto el marcador de su lado. Pero el dominio local desapareció en cuanto el centro del campo del Valencia le quitó la pelota. El partido dejó en un lugar especialmente delicado a Illarramendi, señalado por Ancelotti como recambio de Xabi Alonso en Lisboa.

Hubo más damnificados en las filas blancas. Tampoco parece que Marcelo vaya a tenerlo muy fácil para opositar a la final de Champions. No mostró ninguna de sus virtudes (efervescencia ofensiva) y casi todas sus carencias. Casi todo el peligro del Valencia llegó por su costado, por el que Feghouli y Joao Pereira transitaron a su antojo. Sin embargo, el 0-1 llegó en un córner desde el orto lado que sorprendió a Diego López. El meta gallego, espléndido antes y después, hizo una maniobra tan extraña como el remate de Mathieu, casi sobre la línea.

El gol premiaba el buen partido de los de Pizzi, que antes habían estrellado ya un balón en el travesaño (cabezazo de Parejo y paradón de Diego), pero se antojaba poca renta ante todo un Madrid en el Bernabéu. Todo pareció cambiar con el empate, otra cabezazo en plan cacique de Ramos, el mejor delantero del Madrid en los últimos partidos. Sin embargo, apareció de nuevo Dani Parejo para silenciar el Bernabéu. Otra vez el agujero por la derecha, el centro atrás de Feghouli y el remate suave y colocado del ex canterano blanco. Un gol que premiaba un partido superlativo.

Con los depósitos blancos bajo mínimos, no quedaba otra que apelar a la heroica. Los blancos remaron como pudieron, pero todas sus andanadas eran neutralizadas por Diego Alves, un portero que suele dar lo mejor de sí mismo en el Bernabéu. Al final, un centro de Di María lo pateó Cristiano como pudo, más una coz que un taconazo, para mantener a los blancos vivos. Apenas. Siguen dependiendo del Atlético, pero se dejaron dos puntos que, a estas alturas, pueden valer su peso en oro.

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