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El Tata se marchó con la misma discreción con la que llegó

MundoDeportivo.com MundoDeportivo.com 25/05/2014 Roger Torelló
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Gerardo Martino cerró ayer definitivamente su etapa en el Barça y en Barcelona. A las 19:20 horas, en el mismo avión que tomó Javier Mascherano, el ex entrenador azulgrana puso rumbo a su Rosario natal para, en principio, tomarse un año sabático. Con la misma discreción con la que llegó el pasado 27 de julio, cuando el Barça le llamó para coger el equipo con la pretemporada ya en marcha tras la desgraciada recaída de Tito Vilanova, el Tata abandonó ayer la Ciudad Condal. En silencio. Sin querer protagonismo.

Los diez meses que ha pasado en el Barcelona han vaciado también su vaso y ahora necesita parar y oxigenarse. Antes de aceptar la oferta del Barça el pasado verano esa era su intención y, ahora, con más motivo, lo llevará a cabo. La decepción por no haber podido alcanzar ninguno de los tres títulos grandes a los que aspiraba -dos de ellos los ha acariciado con la mano (Liga y Copa)- le ha dejado muy tocado.

Por el momento, el Tata no quiere ni oír hablar de entrenar a otro equipo. Agradeció el ofrecimiento del Málaga -que por segunda vez ha llamado a su puerta-, pero ni siquiera tiene en mente dirigir a una selección después del Mundial, un trabajo a priori más llevadero por el hecho de no estar con la exigencia del trabajo del día a día que reclama un equipo. Ahora, será un argentino más empujando y disfrutando de la albiceleste desde el sofá de casa.

Se marchó solo

Después de despedirse del presidente del Barça, Josep Maria Bartomeu; del ex presidente Sandro Rosell -que fue el que apostó por él-; del director deportivo azulgrana, Andoni Zubizarreta (con quien ha entablado una gran amistad) y de varios directivos azulgrana en la cena que tuvo lugar en el Real Club de Tenis Barcelona el pasado martes, el Tata Martino se marchó ayer solo. Su mujer y su hija abandonaron Barcelona hace ya algunos días, pero el técnico prefirió esperar hasta ayer a tener todos los detalles resueltos para regresar a su Rosario natal. Hasta el aeropuerto lo acompañó su preparador físico y hombre de confianza, Elvio Paulorosso, con sus hijos. Paolorosso aún esperará uno o dos días más antes de poner también rumbo hacia Argentina.

El Tata se enteró del resultado de la final de ayer de la Champions entre Madrid y Atlético en las alturas, gracias al personal de a bordo. Y es que su llegada a Buenos Aires estaba prevista para primera hora de esta mañana.

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