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El Villarreal se merienda a una Real Sociedad apática

AS AS 18/05/2014 Roberto Ramajo

Ni quinta, ni sexta. La Real Sociedad termina la temporada en séptima posición. El sexto será el Villarreal. Y ambos se han ganado a pulso esa posición, que afecta directamente a la preparación de la pretemporada de la próxima campaña. El submarino amarillo ha brillado en el desenlace liguero de Anoeta con una victoria solvente, ante una Real que deja pasar una oportunidad inigualable para haberse clasificado directamente para la fase de grupos para la Europa League. Ahora tendrá que jugar dos previas en pleno verano que condicionan toda la preparación. Es el justo castigo al pobre partido de los de Jagoba Arrasate, que ven como con este resultado queda empañada su exigente y esforzada temporada. Y es el justo premio a un temporada inmensa del Villarreal. El fútbol siempre pone a cada uno en su sitio. Frío y amargo final de campaña para la campaña de Champions, con Anoeta despidiendo con indiferencia a la Real y marchándose incluso antes de que terminara el partido.

© Juan Herrero

Ya la primera parte ha dejado claro que el partido tenía color amarillo y la desidia colores azul y blanco. Porque la Real ha completado el peor primer periodo de toda la temporada. En el momento decisivo de la campaña, en el partido en el que se jugaba la preparación de la próxima pretemporada, es cuando ha mostrado una versión menor, de equipo que no merece entrar directamente en la fase de grupos de la Europa League. Eso lo ha aprovechado el Villarreal, que ha dominado sin paliativos el centro de campo con un Bruno Soriano impecable y un Manu Trigueros que ha dirigido a sus anchas, y ha hecho mucho daño por ambas bandas con dos puñales como Giovanni y Aquino, hasta el punto de que el 0-1 llegó precisamente por una gran acción del mexicano. El Villarreal ha merecido aumentar su ventaja antes del descanso, y sólo la mala fortuna en los últimos metros lo ha evitado. Mala suerte ha tenido Markel Bergara en la última jugada de la primera parte, porque ha podido empatar tras rematar el saque de una falta. Hubiera sido demás sido premio, pero así es el fútbol.

En el descanso ha tenido que haber bronca en el banquillo de la Real, porque el equipo realista ha salido de otra manera, más enchufado y más metido en el partido. Nada que ver con la imagen de la primera mitad. Pero ha sido un espejismo. Los realistas han sido como gaseosa y han ido perdiendo has según iban pasando los minutos. Y el Villarreal, pese a los cambios de hombres importantes por parte de Marcelino, ha seguido a lo suyo, bien plantado sobre el césped, sin pasar apuros y dando una imagen muy sólida. Quizá no ha sido brillante, pero tampoco lo ha necesitado, ante una Real que si ha querido en la segunda parte, pero no ha podido y se ha mostrado apática en los metros finales. El submarino amarillo ha sabido leer de nuevo mejor el partido y, después de avisar en varias contras bien llevadas, ha sido capaz de poner el 0-2 y matar el partido. De nuevo, quién sino, galopada por banda de un inmenso Giovanni y Uche remata a placer en el segundo palo. La defensa txuri-urdin, de nuevo, fuera de sitio. Los realistas lo han intentado en los minutos finales, con más corazón que cabeza, y así ha llegado el gol del honor de Carlos Vela, pero era muy tarde y no servía para nada.

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