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En Da Luz no caben todos

Marca Marca 02/05/2014 marca.com

Real Madrid y Atlético, Atlético y Real Madrid se podían poner de acuerdo y hacer un comunicado conjunto ante la crítica situación que se les plantea con las entradas de la final de la Champions. Ayer en ambos clubes se escuchaba la misma queja.

"Vamos a quedar mal con nuestros abonados, socios, aficionados en general y también con las instituciones oficiales e incluso con nuestros patrocinadores, porque no vamos a poder cubrir ni un 10 por ciento de las peticiones de localidades que ya tenemos. Y encima, con fiestas de por medio. El lunes será la locura".

Ni es la primera vez ni será la última que se vive una situación parecida, pero la excepcionalidad de la ocasión es que por primera vez la final la disputan dos clubes de la misma ciudad y el escenario se encuentra a una distancia prudencial, como para un desplazamiento masivo de ambas aficiones por carretera, que en teoría abarata el viaje.

Champions / Final. Madrid y Atlético, desbordados © Champions - Final. Madrid y Atlético, desbordados Champions / Final. Madrid y Atlético, desbordados

Ni entradas ni hoteles
Los dos clubes entienden los compromisos oficiales que tiene la UEFA con todas sus Federaciones y, especialmente, con sus patrocinadores, pero no pueden ocultar su malestar por el reparto de las localidades, a lo que se suma que los hoteles de Lisboa están totalmente colapsados por las reservas de la propia UEFA, realizadas hace ya dos años, y a las que hay que añadir las de los patrocinadores oficiales, que desde hace meses supieron las entradas de las que iban a disponer. Es más, los dos finalistas dormirán en un hotel de los bloqueados por la UEFA.

Situaciones como esta vuelven a poner de actualidad las condiciones que exige el máximo organismo del fútbol europeo para designar las sedes de sus finales y la capacidad de los estadios que las albergan. "Todo lo que no sea jugar en un estadio con más de 70.000 aficionados es provocar una situación límite y La Luz tiene 60.000, de las que 24.000 son para la UEFA", comentaban ayer, en Lisboa, los representantes de los dos clubes, que intentaban en vano arañar unos cientos de entradas más.

Los ejecutivos blancos recordaban que en la final de Glasgow al final pudieron disponer de 2.000 entradas más que devolvieron los aficionados del Bayer Leverkusen. "Pero ahora al Atlético les faltan tantas como a nosotros", apuntan.

Cuando se reunieron el mes pasado los representantes de los cuatro semifinalistas para comenzar a preparar la infraestructura de la final, la UEFA se mostró seriamente preocupado por la logística en general y, en particular, por la capacidad para acoger aviones del aeropuerto de la capital portuguesa. Tanto como para que la final que menos problemas crearía era precisamente la que se ha dado. Se calcula que un 75 por ciento de los aficionados de los dos equipos llegarán por carretera. Si hubieran llegado a la final Bayern y Chelsea se tendrían que haber habilitado los aeropuertos de Faro (278 kilómetros) y Oporto (275). Otra locura.

Los cupos oficiales
Ambos clubes están sensibilizados con el reparto de las 17.000 localidades de las que disponen y, especialmente, con los compromisos propios, que van desde los jugadores y técnicos, a las instituciones oficiales y políticas, pasando por los patrocionadores propios o los empleados de ambas entidades. En el caso del Real Madrid, el convenio firmado con los distintos espónsores les obliga a reservar para ellos una cantidad que supera las 1.000 entradas. La primera plantilla también absorbe un millar largo, hasta el punto que se va a pedir a jugadores y técnicos que los que no cubran el cupo que se les entrega, 50 en el caso de los futbolistas, que las devuelvan al club para que sean utilizadas por aficionados.

Todos los empleados, por convenio, también tienen derecho a dos entradas de pago y en estas ocasiones el Real Madrid intenta atender las máximas peticiones posibles de sus exjugadores, muchos de ellos protagonistas directos en las nueve Copas de Europa que permiten que ahora se pueda pensar en ganar la Décima ante el Atlético.

Después están los inevitables compromisos con las instituciones, con lo que se llega a esa cuota cercana a los 5.000 que el club se reserva para sí.

La situación del Atlético pasa por ser muy similar a la del conjunto blanco. Las peticiones que se vienen recibiendo en los partidos precedentes de la máxima competición continental -se ha llenado el Vicente Calderón en las tres eliminatorias precedentes ante Milan, Barcelona y Chelsea- en las oficinas del club hacen presagiar que las que están por venir con motivo de la final serán infinitamente superiores a las que van a poder atender.

Cabe recordar que el club rojiblanco cuenta con más de 65.000 socios -sumando abonados y socios no abonados-, con lo que podría llenar el estadio lisboeta solo contando con que estos acudieran a la histórica cita.

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