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Ernesto Valverde y Mikel Rico hablan el mismo lenguaje

MundoDeportivo.com MundoDeportivo.com 25/04/2014 Ainara San Cristóbal
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No todo el mundo entendió el traspaso de Mikel Rico desde el Granada, a cambio de tres millones de euros más variables, en los últimos coletazos del mercado veraniego. Con el trío titular en la medular de la era Bielsa -Iturraspe, De Marcos y Herrera- en una plantilla reforzada con el costoso fichaje de Beñat Etxebarria y el ascenso de Erik Morán desde el filial, parecía un movimiento innecesario. Pero Ernesto Valverde le quería en sus filas. Y el tiempo ha demostrado que no era un capricho. Hasta el punto que su liderazgo en la medular ha dejado sin sitio al ex del Betis. Txingurri y el centrocampista de Arrigorriaga hablan el mismo lenguaje. Dentro y fuera del terreno de juego.

"Cuando estás entrenando tantos años por ahí y ves tantas cosas, simplemente que alguien sea normal en el mundo del fútbol, tanto jugadores como cuerpo técnico, no es algo muy habitual. Y Ernesto es una persona muy normal", refleja Mikel Rico sobre el carácter del técnico que pelea por devolver al Athletic a la Champions quince años después. Sus ideas calaron desde el principio en el vestuario rojiblanco. Y especialmente en el ex del Granada, que pese a llegar con la temporada ya iniciada enseguida se hizo un hueco en el once. "Es un entrenador que sabe muy bien lo que quiere, lo transmite muy bien y es bastante fácil trabajar con él", refleja en una entrevista concedida a GolT.

Para Valverde también es sencillo. El que hace lo que le pide tiene sitio. El que no, lo tiene más complicado. Así se expresaba hace ya varias semanas sobre el escaso protagonismo de Beñat dentro del terreno de juego, poniendo al de Arrigorriaga como ejemplo. "Le he pedido lo mismo que a Mikel Rico, adecuarse al estilo de juego que tenemos, ser seguro con el balón, participar... Hay unas obligaciones ofensivas y defensivas que tiene que hacer, pero nada especial, nada que no le pida a los demás. Luego, hay que elegir y es complicado". El exnazarí, con su rendimiento en los 36 partidos -siete goles- que suma en esta primera campaña como león, sí está respondiendo a sus expectativas.

Un largo camino

Rico no lo ha tenido nada fácil en su camino hasta la élite. Y mucho menos al Athletic, club al que soñaba llegar desde que dio sus primeras patadas a un balón en el equipo de fútbol sala del colegio Berriotxoa. Por algo en verano pidió al Granada que no pusieran trabas a su traspaso. "Es un equipo muy especial", subraya. De ahí que no dudara ni un segundo en hacer las maletas para volver a 'casa' a pesar de que "el Granada es el equipo que más me ha dado". No en vano, le reclutó del Huesca en la campaña que los andaluces terminaron dando el salto a la máxima categoría. El vizcaíno subraya que "los jugadores valoramos mucho al que te da la oportunidad de jugar en Primera".

Tuvo que ganársela a lo largo de muchos años. Después de tres campañas en los juveniles del Basconia, el Conquense se fijó en sus cualidades y se lo llevó para tierras manchegas con apenas 18 años. En un primer momento para su filial. Aunque ese curso, el 2003-04, ya disputó ocho encuentros en Segunda B. Las dos siguientes campañas fue un fijo en las alineaciones. De ahí que el Poli Ejido le llamara para dar el salto a Segunda A. Sumó veinte citas. Y tras un regreso de dos años al fútbol de bronce, recuperó el peldaño perdido en las filas del Huesca antes firmar con el Granada.

"Miguel Zurro, que entrenaba al Conquense, confió en mí y me llevó para Cuenca. Me fui al Conquense en Tercera y a partir de ahí fuimos escalando categorías, alguna bajamos y dimos un pasito atrás, pero salí así, por él", agradece. Después se fue ganando sus avances hasta llegar al Granada. Sostiene que "hoy en día es muy difícil si no asciendes con tu equipo que un Primera se fije en ti y creo que en Granada conseguimos cosas muy buenas". El mejor recuerdo de todos, el ascenso: "El poder celebrarlo ahí con todo el mundo y despuésde lo que sufrimos en la eliminatoria contra el Celta es el recuerdo más bonito que tengo del fútbol en Granada". A partir de ahí, se asentó en la categoría y se produjo la esperada llamada del Athletic. "Es un club diferente. La filosofía de jugar solo con jugadores de la tierra ya es algo ya muy especial, tiene mucho mérito estar toda la vida en Primera y peleando por buenas posiciones", destaca. Este año, sin ir más lejos, acaricia nada menos que un billete para la Champions.

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