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Esta España pinta bien

Marca Marca 02/09/2016
España © Marca España

España volvió al ruedo dos meses y tres días después de caer eliminada ante Italia en octavos de la Eurocopa.

Aquella derrota sin anestesia certificó el final de la era Del Bosque en la selección y abrió un periodo de incertidumbre que se prolongó durante casi un mes. Villar hizo oídos sordos a los voceros y optó por tomar la decisión más natural y lógica: entregar la selección a Lopetegui.

Nadie mejor que Julen conocía el pasado de los jugadores que son presente y futuro de España. En su presentación, Lopetegui habló de evolución. No de revolución.

El técnico cumplió su palabra en su primer once: De Gea, Carvajal, Ramos, Piqué, Alba; Busquets, Koke, Thiago, Silva, Vitolo y Morata. Sólo dos no estuvieron en la Eurocopa, ni Carvajal (lesionado) ni Vitolo.

El partido que se marcó el sevillista en Bruselas es el de un jugador que ha llegado para quedarse en la selección. Desborde por fuera y asociación por dentro. Movilidad para un equipo que con Del Bosque pecaba muchas veces de estático.

Un soplo de aire fresco que debe perdurar hasta Rusia. Vértigo canario para la Roja. En el 23, el virus FIFA amenazó a Álvaro Morata. El delantero madridista sufrió una contusión en el muslo y por precaución decidió enfilar el túnel de vestuarios.

El elegido para sustituirle fue Diego Costa y no Alcácer. El hispanobrasileño, tras diez meses sin jugar con la selección, entró al terreno de juego demasiado acelerado.

Como de costumbre. Cada vez que juega con España no le sale nada, por más empeño que le ponga. En cada jugada fallida, la ansiedad va en aumento y termina ofuscándole sin remedio. Y eso sólo se cura con goles.

España-Bélgica

España-Bélgica
© AP Images

El primero de España llegó a los 33 minutos, en una jugada que comenzó y terminó Silva. Carvajal encontró a Vitolo y el pase atrás del sevillista lo tocó Diego Costa antes de que Silva acertase con las redes en mitad de un mar de piernas.

La banda derecha se convirtió en un chollo para Carvajal con Jordan Lukaku. Las internadas del madridista desnudaron a la Bélgica de Roberto Martínez antes del descanso.

El segundo gol rondó la portería de Courtois sin llegar a materializarse por dos motivos: las malas elecciones en el último pase de Carvajal y la falta de acierto de Diego Costa. La segunda parte comenzó igual, con España al borde del gol.

Courtois lo evitó en una falta lateral sacada a la perfeccion por Koke que remató con todo Piqué. En el 57', oportunidad para Diego Costa. Lo hizo bien esta vez, con un control en carrera a pase de Busquets, pero Courtois le negó el gol que tanto se le resiste con la selección.

Sólo uno en once partidos. Cifras que afilan las críticas de su legión de detractores. En el 62', en una cabalgada por la derecha, Vitolo sacó el penalti a un Jordan Lukaku que no mostró nivel suficiente para jugar en Bélgica.

La responsabilidad de tirar el penalti la tomó Silva, que acertó engañando a Courtois. Fin al debate sobre el lanzador que se abrió tras el fallo de Ramos ante Croacia. El de la portería terminó antes, con la no convocatoria de Casillas en el estreno de Lopetegui.

Pese a alguna jugada en la que dejó dudas, De Gea agradeció la confianza del nuevo seleccionador realizando el paradón del partido en el 83'. Un disparo de De Bruyne que se colaba tras tocar en Bartra lo despejó a córner con una gran estirada el portero de España. Lo será, le pese a quien le pese, durante muchos años.

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