Al utilizar este servicio y el contenido relacionado, aceptas el uso de cookies para análisis, contenido personalizado y publicidad.
Estás usando una versión más antigua del explorador. Usa una versión compatible para obtener la mejor experiencia en MSN.

Ferrari, una masacre sin resultados

Marca Marca 03/08/2016 Tania Pérez
Muro de Ferrari durante el GP de Austria © RV Racing Press Muro de Ferrari durante el GP de Austria

El sorpasso de Red Bull a Ferrari en Alemania es como echar más sal en la herida. Desde que empezase la era de la reestructuración, Ferrari no levanta cabeza. Maurizio Arrivabene aseguró en Hockenheim que el equipo está desorganizado y que la diferencia con Red Bull es que los italianos han ralentizado para analizar su situación.

Hay más movimiento en las filas de la Scuderia que en los resultados en pista de sus monoplazas. Todo esto refleja la situación convulsa en Ferrari, que vivó su último capitulo con el despido de James Allison, la última víctima de la era Alonso (2010-2014). En Maranello nadie es indispensable.

Sobre la duda existencial de si seguirán haciendo cambios, el director deportivo de Maranello ha dejado la puerta abierta a más. Y es que desde 2011, Ferrari ha dado rienda suelta a su propio Juego de tronos.

Del proyecto de 2011 ya no queda ni el apuntador, curioso ya que en 2010, Luca di Montezemolo había prometido una reestructuración sin despidos. "Algunos cambios y ajustes de plantilla, nada espectacular". Desde entonces han protagonizado un tsunami de más de 12 salidas, algunas de ellas por la puerta de atrás.

De Costa a Allison

El primero en desfilar fue Aldo Costa, director técnico. Se despidió en 2011 acusando a los italianos de "poco elegantes". Al italiano le quedaron pocas ganas de volver a vestir el uniforme rojo. Fue sustituido por Pat Fry, pero de poco sirvió, porque acabó en la calle junto al griego Nikolas Tombazis, responsable de diseño.

Los recortes llegaron a pie de pista: Felipe Massa el nuevo protagonista. El brasileño comentó tras su salida que le faltaron el respeto en sus últimos años en Ferrari. Después de ocho temporadas dejó el equipo de buena gana. El siguiente, Stefano Domenicalli, quién acabó yéndose entonando el mea culpa de llevar desde 2008 sin un título. Le sustituyó Marco Mattiacci, que en agosto fulminó a Luca Marmorini, jefe de motores.

La siguente estrella en apagarse, Luca Montezemolo, sustituído por Marchione. La salida del presidente tras 23 años también levantó ampollas. El objetivo del de Chieti y Arrivabene era deshacerse de todo aquello que fallaba en los últimos años. Suma y sigue. La próxima víctima, Hirohide Hamashima, responsable de neumáticos, cayó en 2014.

Harto de "promesas incumplidas" el siguente en mover ficha fue Fernando Alonso. El español salió de Maranello buscando nuevas aventuras, se dejó a sus espaldas cinco temporadas, tres subcampeonatos, 11 victorias y 44 podios.

Al asturiano le siguieron su mano derecha en pista, Andrea Stella y Pedro De la Rosa, piloto de pruebas, y luego el propio Mattiacci, que llegó para lo que llegó y vio la puerta tras siete meses desde su llegada a la dirección con unas cuantas muescas en su revólver.

La última pieza en caer ha sido James Allison, al parecer harto del desorden interno del equipo, aunque ahora le hagan culpable del mismo. En definitiva, una masacre sin resultados -no se ha mejorado la era Alonso-, que sólo pone en entredicho la capacidad de Ferrari de encontrar y solventar el origen de sus problemas.

MÁS EN MSN

-La tragedia humana que ha destrozado a Ferrari

-Ferrari sale muy decepcionada de Alemania

Gestión anuncios
Gestión anuncios

Más de Marca

image beaconimage beaconimage beacon