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Garbiñe: "Quiero dar la campanada en un Grand Slam"

Marca Marca 20/05/2014 marca.com

Garbiñe Muguruza (Caracas, 1993) vive entre dos tierras: Venezuela, donde tiene a su familia y sus raíces, y España, donde entrena desde que era chica. Es una mujer de dos polos: el rostro serio y concentración que deja ver dentro de una pista de tenis y la cara siempre sonriente y caracter afable que muestra cuando puedes charlar un rato con ella a solas. Es presente y futuro del tenis, una jugadora a tener en cuenta.

¿Está de acuerdo con que podemos ver dos caras de una misma Garbiñe?
Creo que es la misma persona en diferentes ámbitos. En la pista, por mi forma de jugar y pegar a la pelota, siempre tengo un rostro serio y concentrado. Despistarte lo más mínimo te puede costar muy caro y necesito tener los cinco sentidos puestos en el partido o en el entrenamiento. Soy muy exigente conmigo misma, a veces incluso me paso. Más de una vez me ha tenido que decir Alejo (su entrenador): 'Garbiñe, que Federer también falla, ¿eh?' Son las ganas de hacerlo bien las que muchas veces me juegan malas pasadas...

Está usted entre las 40 mejores del ranking pero su margen de mejora es notable.
El ranking no es algo que me obsesiona. Intento desviar la atención a otra cosa porque marcarte una exigencia de este tipo lo que hace es añadirte más presión de la que debes. Creo que mi margen de mejora atiende sobre todo a la parte psicológica que va asociada al plano físico. En los últimos años he tenido pequeñas o grandes lesiones que te hacen estar más centrada en el dolor que en el juego mientras estás en pista y al final te perjudica en los resultados. Si consigo estar en forma, estaré mejor de cabeza. Siendo feliz siempre ves las cosas de otras manera.

Hablando de lesiones, el año pasado estuvo media temporada fuera del circuito por culpa de una malformación en su tobillo.
Ha sido el peor momento que he vivido, sin lugar a duda. Me había hecho un control rutinario para ver en qué estado llegaba a mitad de temporada y como estaba bien no estaba preocupada por los resultados. Un día, estando en Roma, Alejo se me acercó en el hall del hotel y me dijo: 'Garbiñe, tengo malas noticias. Te tienes que operar. Tienes una malformación en el tobillo y tenemos que evitar lesiones que en cuatro o cinco años no tengan vuelta atrás. Jugarás hasta Wimbledon y luego te operas'. Al principio me costó asimilarlo, fue un varapalo terrible, aunque gracias al apoyo recibido pude pasar página y pensar que cada vez quedaba menos para mi regreso al circuito.

Su regreso se puede calificar con un notable: título en Hobart, final en Florianópolis... ¿Qué más se puede pedir?
Regresé mejor de lo que esperaba. Tuve mucho tiempo para preparar mi vuelta y lo hice tanto a nivel mental como físico. No voy a decir que me vino bien porque las lesiones son el gran azote de los deportistas, pero sí que me ha hecho más fuerte y madura. Valoro más el tenis que antes y eso se nota en la pista. No cambiaría mi vida por la de ningún otro. Si volviera a nacer, volvería a ser tenista.

¿Cuál es el próximo paso a dar?
Soy inconformista por naturaleza y siempre quiero más, pero he aprendido con el tiempo a que las cosas hay que ir ganándoselas poco a poco. El próximo escalón a subir es hacerlo bien en grandes torneos. Sé que es ahí donde más puedo sumar y donde me falta dar un poco más de mí para poder dar ese salto para verme entre las mejores.

¿Disfruta o sufre jugando al tenis?
Disfruto. ¡El tenis es mi vida! Es cierto que hay momento en los que lo pasas mal, que crees que todo está en contra, que los resultados no llegan, que aparecen lesiones de la nada... pero la balanza siempre se decanta a favor de lo positivo. Me gusta el tenis, jugar en pistas centrales, medirme a las mejores jugadoras, ser reconocida por la calle. Es la vida que he escogido vivir.

Lleva tiempo con el cartel de 'promesa del tenis'. ¿Cree que es hora de pasar de promesa a realidad?
En eso estoy. Creo que las temporadas hay que valorarlas cuando se acaban y en mi caso no tengo puntos que defender después de Wimbledon, por lo que a priori todo será más fácil. No me pongo metas, simplemente quedar cada año mejor que el anterior.

También está llamada a ser el futuro del tenis femenino español. ¿Cómo lleva eso de decantarse por jugar con España o Venezuela?
Es una decisión importante que va a marcar mi carrera. Podré tomar la decisión correcta o no, pero lo haré habiéndome tomado el tiempo suficiente para hacerlo. Tome la decisión que tome quiero quedarme con la conciencia tranquila. Lo haré antes de que termine la temporada porque quiero terminar ya con esta incertidumbre. Veo lógico que la gente pregunte porque es una situación anormal. Pero es una decisión difícil...

La hispano-venezolana tiene una motivación extra en las grandes citas © La hispano-venezolana tiene una motivación extra en las grandes citas La hispano-venezolana tiene una motivación extra en las grandes citas

¿De qué depende que tome la decisión?
Es una decisión difícil. He pasado mucho tiempo en España, pero a este país me liga el tenis. Mi familia, mis raíces y mi gente están en Venezuela. Sé que las dos Federaciones me quieren y eso es un halago. Cada una de las partes tiene sus pros y sus contras. También es de agradecer que no me presionen a la hora de tomar la decisión final. Me temo que haga lo que haga me voy a crear enemigos, pero siempre va haber gente que esté de acuerdo y otra en desacuerdo. Simplemente pido que respeten mi elección.

¿Le ha llegado a quitar el sueño?
No, soy de dormir bien [risas]. Siempre sueño con cosas relacionadas con el tenis. Es difícil desconectar en este mundo. Siempre tienes que estar pendiente de la preparación, los partidos, el resultado de tus rivales o amigas... Curiosamente, a pesar de todo lo que viajamos, muchas veces sueño también con todos esos sitios que me gustaría conocer algún día.

¿Tiene espacio y tiempo para sí misma fuera del tenis?
Tengo poca vida social, pero cuando estoy en casa intento hacer cosas diferentes. Antes me quedaba apalancada en casa tirada en el sofá y viendo películas o series. ¡Me he visto Juego de Tronos tres veces! Ahora intento salir y mantenerme activa. Últimamente me he aficionado al golf y no se me da nada mal, pero también me gusta patinar, caminar o quedar con mis amigos para ponerme al día.

También le gusta mucho interactuar con sus seguidores a través de las redes sociales...
Es una forma de comunicarme con todo aquel que quiere saber de mí. Igual que yo a sigo a gente que me interesa, hay otros muchos que me siguen a mí. Es cierto que es un mundo donde el insulto es gratuito y debes hacerle el caso justo, pero yo me quedo con la parte positiva y todo lo que me aporta. Hay momentos en los que una necesita y agradece esos mensajes de ánimo y apoyo.

Antes de despedirnos, pida un deseo en voz alta...
Quiero dar la campanada en un Grand Slam.

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