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Guerra civil en el vestuario blanco

El Economista El Economista 27/11/2015
James y Ramos celebran un gol del Real Madrid. © EFE James y Ramos celebran un gol del Real Madrid.

Por todos es sabido que los métodos de Rafa Benítez no han terminado de cuajar en el vestuario del Real Madrid. Los jugadores observan casi con guasa lo meticuloso que es el técnico, pero hay un bloque de futbolistas que sí respalda la opinión del entrenador en lo referente a los futbolístico. La existencia de este grupo de jugadores y de otro nada afín a él está cerca de provocar un conflicto interno.

Cuenta Sport que cada vez comienzan a diferenciarse de mejor forma dos bandos que presentan choques por la concepción de fútbol que se pretende. Uno, el de los que apoya al entrenador (encabezado principalmente por Toni Kroos y Luka Modric) y después dos jugadores que, principalmente, personalizan la oposición al entrenador: Sergio Ramos y James Rodríguez.

La idea que afecta a unos y otros es la de la derrota ante el Barcelona. El 0-4 del Clásico reabrió el debate sobre si se pueden alinear a todos los jugadores de ataque o hay que blindar el centro del campo. En ese sentido, tanto Ramos como James están en contra de los planteamientos más defensivos de su entrenador.

Pero no solo por eso. Ambos tienen un historial de conflictos con el madrileño que incluso van más allá de lo deportivo. Lo más reciente es lo del colombiano, que se siente señalado tras el Clásico y teme que Benítez le deje aislado en el banquillo. No es la primera vez que ambos tienen un choque, que en el caso del '10' llegó a ser dialéctico, mandando recados en el último parón de selecciones: "Para que luego digan que no estoy bien".

Con Sergio Ramos, Benítez también se las ha tenido tiesas. El jugador, que después del Clásico aseguró estar con su técnico, tuvo un roce en público después de que Benítez le apuntase tras el derbi ante el Atlético. Además, no valoró (en opinión del jugador) el sacrificio que hizo durante varias jornadas, jugando lesionado e infiltrado en el hombro.

Con motivos casi personales, James Rodríguez y Sergio Ramos encabezan la oposición a un modo de juego que otros jugadores sí valoran como positivo para empezar a crecer. Anhelantes de una vuelta a lo que se veía, tanto el cafetero como el de Camas forman parte de un choque que podría llegar a cristalizar si los resultados no terminan de mejorar.

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