Al utilizar este servicio y el contenido relacionado, aceptas el uso de cookies para análisis, contenido personalizado y publicidad.
Estás usando una versión más antigua del explorador. Usa una versión compatible para obtener la mejor experiencia en MSN.

Guión de un genio o de un loco

MundoDeportivo.com MundoDeportivo.com 12/05/2014 Josep Maria Minguella

Cuando el Getafe empató a dos en el último minuto, todos los culés del Camp Nou dimos por concluida la complicada y difícil temporada con la sensación de que esto se acaba, de que hay que cambiar y recomponer a fondo la plantilla. Lo mismo sintieron los profesionales y así lo manifestaron unos cuantos. Es la inmediatez del mal resultado que pasa por alto realidades aritméticas que se antojan inalcanzables. Pero el fútbol, una vez más, se mostró imprevisible. El Atlético no sumó en Levante y sólo empató ayer ante el Málaga. Y, lo más impensable, el Real sólo consiguió dos puntos en tres partidos y, ahí sí, dijo adiós a un campeonato que tenía a su alcance. En una Liga con tantos altibajos, los blancos se descolgaron en el último suspiro. Y el Barça, con otro empate, vuelve a soñar. De locos.

Como ya hacía meses que se daba por descontada la marcha de Martino a final de curso, es lógico que los responsables de nuestro club tuviesen analizado y resuelto el nombre de su reemplazante. De alguna manera se filtraron los nombres de Valverde y Luis Enrique. Sin entrar a valorar las cualidades y méritos de cada uno, positivas y diferentes en cada caso, parece que la opción del asturiano era más factible que la del técnico del Athletic. Se trataba de una situación que debían decidir los ejecutivos deportivos del club a fin de empezar a analizar la remodelación, más o menos profunda, que debe afectar a la plantilla, un trabajo básico de cuyo acierto dependerán los resultados de las próximas temporadas y siguientes.

Podría ser que Zubi y sus ayudantes ya se hubiesen visto con Luis Enrique en semanas anteriores, es una posibilidad de trabajo, lo sorprendente fueron las imágenes de ellos entrando en la casa del futuro entrenador. Pónganle el adjetivo que quieran pero es de una falta de previsión evidente. Más en un ambiente en el que la prensa está atenta y especula con cualquier movimiento no habitual. Se puede considerar que es un episodio másde una temporada que ni la mente del más fértil guionista podía imaginar. Y si lo hubiese previsto alguien, le habríamos tildado de genial o pirado. Menos mal que sólo quedan unas semanas para el cierre. Y esperamos que en la próxima temporada vuelva la normalidad con la que conviven la mayoría de los clubs deportivos.

Esta misma semana se ha acelerado la modificación, renovación o mejora -decidid vosotros mismos- del contrato de Messi. Entre los innumerables récords batidos por Leo, y los que va a seguir batiendo, hay que añadir éste: el número de contratos nuevos firmados con el FC Barcelona. Y no sé si ésto se queda aquí. Parecía que éste ultimo no se iba a producir porque todo el mundo vivía tranquilo... hasta la llegada de Neymar. Y no por el brasileño en sí, sino por las cifras que se desvelaron con la muestra de los diferentes contratos.

Y es que en el entorno de Leo creyeron que la mayor parte eran para el jugador, siguiendo la teoría de la Audiencia Nacional y la repercusión fiscal de los mismos. Si esto era así, se producía un agravio dinerario entre el crack consolidado (vencedor de Balones de Oro, partícipe de Ligas, Champions y otros títulos, goleador empedernido y asombroso...) y un recién llegado con muchas cualidades aún no certificadas en nuestro club. Lo único que no me gusta es esta coletilla de mejor pagado del mundo. Es innecesaria y de riesgo. No quiero ni pensar qué pasaría si dentro de poco un ruso o un árabe firma un contrato a un futbolista suyo por una cantidad 'loca'. A cada uno lo suyo, evitemos comparaciones. Por cierto, que en la última negociación intervino de forma directa Javier Faus. Mejor evitar situaciones tensas. Ya vienen, sin llamarlas, desde fuera.

 Buen rollo entre Bartomeu y Blatter: normal

El presidente del Barça, Josep Maria Bartomeu, ha debutado en el plano federativo internacional en una entrevista, fotografía incluida, con el presidente de la FIFA, Joseph Blatter. Una balsa de aceite. Lo que hace unas semanas era un desprestigio mundial de nuestro club, con aquella terrible sentencia que, entre otras cosas, no nos dejaba fichar, ha quedado en que el asunto ahora es acertar en las altas y bajas, no en poder hacerlo. Y, además, buen rollo, normal, con el máximo mandamás. Era lo que habría sucedido si cuando empezó el asunto, hace más de un año, se hubiesen realizado movimientos de acercamiento parecidos al de 'Bartu', aunque sin publicidad ni fotografía. Quizás servirá de aprendizaje para el futuro, eso espero, si es que el inefable Blatter ya ha deslizado que se prepara para una nueva reelección. Aquí, de la FIFA, no se va nadie

Un Barça con poco gas ante un Atleti tocado

Tarde de domingo intensa. Esto de jugar varios partidos con aspirantes al título a la misma hora, como sucedió hace muchos años, provoca que vivas la emoción del que estás viendo a la vez que sufres o disfrutas de lo que hacen los clubs rivales. El Barça salió con ánimo de resolver pronto en Elche, apretó y creó varias ocasiones, pero, al no conseguirlo, se fue diluyendo. Da la impresión que los futbolistas que dirige el Tata Martino están acabando la temporada con poco gas -velocidad- y menos aguante -resistencia-. Nos salvó, en esta jornada, que el Atlético, después de la eliminatoria frente al Chelsea, también parece tocado, falto de ritmo y que si no tienen a Diego Costa su efectividad goleadora se resume en faltas y cabezazos. En cualquier forma, el sábado se vivirá una jornada apasionante, una final con premio grande, la Liga. ¡Casi nada!

Muchas gracias

En el mundo del deporte hay gente famosa que llena estadios. Para que esto funcione, en los despachos, existe gente que trabaja redactando contratos, haciendo contactos, consiguiendo que todo esté en su sitio. Y, como es lógico, entre este personal imprescindible, hay algunos discretos y eficaces. Uno de éstos, analista, constante, con instinto privilegiado para su actividad, era Joan Lacueva. Hace muchos años sufrió el ataque de un tipo de leucemia linfática que dejó su cuerpo en una especie de esqueleto con poco músculo y piel. No se aguantaba de pie. La cabeza, brillante cabeza, intacta. Y así siguió creando, contactando, reuniéndose. Su espíritu indomable le llevó a empeñarse en ir a Valencia a presenciar la final contra el Madrid. Luego se lamentaba de no haber podido asistir al último Godó. Esta manera de ser es lo que no sé transmitir. Era único.

Gestión anuncios
Gestión anuncios

Más de Mundo Deportivo.com

image beaconimage beaconimage beacon