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Iniesta, un diamante de 600 quilates

SPORTYOU SPORTYOU 01/10/2016 Marc Fuster
Iniesta, un diamante de 600 quilates © Getty Images Iniesta, un diamante de 600 quilates

Tímido como desde sus inicios, Andrés Iniesta llegará ante el Celta en Balaídos a los 600 partidos con el Barça. Catorce años después de su debut en el estadio Jan Breydel ante el Brujas en la liguilla de la Champions, el jugador ha madurado futbolística y mentalmente hasta llegar a ser el primer capitán azulgrana.

El excéntrico Louis Van Gaal fue el primer entrenador que decidió darle la oportunidad de debutar con el equipo de su vida. Al lado de Riquelme, el de Fuentealbilla jugó como titular en Liga de Campeones antes que en la competición doméstica. Aún queda mucho de aquel jugador tímido que gambeteaba a las órdenes del holandés pero no fue hasta la llegada de otro entrenador nacido en los Países Bajos cuando llegó la explosión del mediocentro.

Rikjaard, su gran aval

Cumplió 100 bajo la atenta mirada de Frank Rijkaard en el Camp Nou ante el Zaragoza en 2006. El encuentro se saldó con victoria para los azulgrana con un gol de su compañero Leo Messi y otro de Van Bommel. Fue el cerebro del equipo junto a Deco y Edmilson pero fue la etapa en la que Ronaldinho acaparaba todos los flashes. Aquella temporada se alzó campeón por primera vez en la Champions pero la final de París fue una gran decepción para él después de quedarse en el banquillo. Pese a ello, estos acontecimientos han hecho de Iniesta un jugador mucho más maduro, capaz de encajar los golpes con naturalidad. Con Rijkaard también llegó a los 200. En Mestalla un 15 de diciembre de 2007, con apabullante 0-3 y de titular empezaba a escribir su nombre con letras de oro.

Con Guardiola llegó su momento

Pep Guardiola hizo del Barça un equipo admirado y imbatible. Una apisonadora que fue capaz de lograr por primera vez en la historia del fútbol un 'sextete'. Uno de los artífices de aquella etapa dorada fue sin duda Andrés Iniesta. Junto a Xavi Hernández, el jugador que más partidos ha vestido la camiseta del Barça, y Leo Messi, el Barça bailaba al son de los tres. El catalán fue capaz de encontrar la versión más versátil del manchego y jugaba casi por antonomasia. Como extremo izquierdo, de interior o de mediocentro, Iniesta era una pieza siempre válida para el de Santpedor. Con él en el banquillo, llegó a los 300 -ante el Racing de Santander- y a los 400 encuentros -ante el Levante. Pese a ello, aún quedaba por ver su versión más imperial, la cara más contundente de Andrés Iniesta.

Con Luis Enrique llegó la maduración

Dos años malos futbolísticamente hablando hicieron que el '8' se revelara ante sí mismo para llegar a ser el jugador que hoy maravilla. Con el 'Tata' cumplió 500 en la ida de los cuartos de final de la Champions ante el Atlético de Madrid en el Calderón que el Barça acabó perdiendo. A ello se sumó la nefasta actuación de la selección española en el Mundial de Brasil. Tras ello, Iniesta maduró y asumió los galones del Barça. Sin Xavi ya en el campo, se volvió un jugador con mucho más recorrido, capaz de hacer bailar a su equipo según su lectura del partido. Cogió el testigo de ser el capitán y el fútbol que hoy practica es el mejor que se le ha visto hasta el momento.

Andrés Iniesta es un futbolista diferente, como los de antes. No lleva tatuajes ni se le recuerdan actitudes fuera de lugar pero su peso dentro del Barça es tan grande que el brazalete de capitán le queda a medida. Este deporte le debe una en cuanto a títulos personales se refiere pero, como ha expresado Luis Enrique en numerosas ocasiones, el fútbol es un afortunado por ver llegar a Andrés Iniesta a los 600 partidos.

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