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Jorge Sampaoli, una mente enferma de fútbol

Logotipo de SPORTYOU SPORTYOU 28/06/2016 David de la Peña
Jorge Sampaoli, una mente enferma de fútbol © Getty Images Jorge Sampaoli, una mente enferma de fútbol

La incertidumbre del fútbol no permite hacer una afirmación absoluta, pero con el fichaje de JorgeSampaoli por el Sevilla podríamos hacer una excepción: No dejará indiferente a nadie y, probablemente, no habrá término medio cuando valoremos su rendimiento en el club hispalense. El preparador argentino casa con el perfil de 'enfermo' del fútbol, hasta el punto de haber asegurado que “duerme pocas horas por culpa del fútbol”, y que le gustaría “hacerlo más, para ofrecerle a la mente el descanso que necesita para estimular la creatividad”. Creatividad, por cierto, es una buena palabra para definir su estilo.

Sampaoli nació hace 56 años en Santa Fe, Argentina, aunque nunca pudo asentarse como técnico en la élite de su país natal. Su carrera como futbolista se truncó con sólo 19 años cuando, militando en las categorías inferiores de Newell's Old Boys, sufrió una lesión de tibia y peroné que le retiró de los terrenos de juego. Arrancó entonces una apasionada carrera como entrenador, que explotó de la forma más inesperada.

Sampaoli entrenaba en la Liga Casildense de Fútbol -de categoría regional- y disputando la final del campeonato fue expulsado. Como el campo no tenía tribunas, se subió a un árbol para seguir dando instrucciones, un fotógrafo capturó la imagen y al día siguiente, EduardoLópez -expresidente de Newell's- la vio en el periódico. Le llamó tanto la atención que le dio las riendas de un club rosarino afiliado a los leprosos que militaba en la Primera B Metropolitana -tercera categoría del fútbol argentino-, lo que resultó un pequeño empujón, clave para que pudiera ir encontrando banquillos de más enjundia.

Aquello sucedió en 1996 y su salto definitivo a la élite se produjo en 2002, cuando salió al fútbol peruano para tomar las riendas de un club importante dentro del país como es Juan Aurich. Sin embargo el sueño se truncó -sólo estuvo al frente del equipo ocho partidos-, y después de muchos saltos, entre 2008 y 2010, dejó buenas sensaciones en O'Higgins chileno y Emelec de Ecuador. Sería la catapulta previa al reconocimiento mundial.

La Universidad de Chile, su gran obra a nivel de clubes

JorgeSampaoli estuvo al frente de la Universidad de Chile entre 2011 y 2012. Fueron los mejores años en la historia del club de Santiago, en los que vencieron dos torneos apertura y otro clausura, y sobre todo, se concretó el éxito más importante: la Copa Sudamericana de 2011, el primer título internacional de la U. Aquel equipo transmitía intensidad, dinamismo, y una determinación enorme por buscar la portería rival. En la escena internacional se destaparon jugadores como MarceloDíaz -hoy cerebro en el Celta-, CharlesAránguiz -que milita en las filas del Bayer Leverkusen- o EduVargas, su goleador del momento y hoy atacante del Hoffenheim, en la Bundesliga. Los tres son hoy piezas clave de la selección chilena, reciente campeón de América, y también parte de la explicación de que aquella U de Chile que venció la final de la Copa Sudamericana a Liga de Quito y que dejó en el camino a Vasco de Gama o Flamengo recibiera los elogios de todo el fútbol sudamericano.

La selección chilena y el reconociminento internacional

Fue tal el impacto que supuso en el país el funcionamiento de aquella Universidad de Chile, que la federación decidió apostar por él para sustituir a ClaudioBorghi al frente de la roja, aunque lo que se buscaba era darle continuidad al proyecto iniciado por MarceloBielsa en 2007. Las comparaciones entre Bielsa y Sampaoli han estado a la orden del día, y aunque es cierto que su forma de afrontar algunos aspectos del juego es muy diferente -las marcas al hombre de Bielsa o algunos conceptos defensivos-, lo cierto es que las similitudes también existen. Salidas por bajo, mucho ritmo en el último tercio y sobre todo y aunque sea más difícil medirlo sin estar en el vestuario, dos personalidades que transmiten una gestión de su trabajo casi enfermiza, lo que a nivel de gestión de grupo probablemente tenga muchas semejanzas.

La Chile de Sampaoli ya dejó grandes sensaciones en el Mundial de Brasil, donde cayó eliminada frente a la anfitriona en los octavos de final tras una dolorosa tanda de penaltis, aunque su gran éxito fue llevar a los chilenos por primera vez a ganar la Copa América en 2015, el mayor hito en la historia del fútbol del país. Esa selección se caracterizaba por una salida limpia desde atrás -dos centrales y MarceloDíaz entre ambos para armar las jugadas-, tres centrocampistas por delante con mucha movilidad y capacidad para mezclar tareas como Vidal, Aránguiz y Valdivia -que aunque partía como falso 9 tenía más bien un rol de medio- y dos atacantes para acelerar las acciones como AlexisSánchez y EduVargas. Chile mostró una frescura con pelota tremenda, un hambre en líneas generales envidiable, y acabó arrebatándole el título a Argentina en la tanda de penaltis.

Adaptar sus conceptos al Sevilla, todo un reto

La gran cuestión a día de hoy será si JorgeSampaoli podrá adaptar sus ideas al Sevilla, ya que algunas de ellas parecen poco negociables. El salto de Emery al preparador argentino, desde ese punto de vista, es importante. Quizás la línea más continuista entre uno y otro sea un perfil de técnico muy intervencionista, obsesionado con la preparación y con atar los detalles, y por ahí quizás el impacto emocional que va a sufrir la plantilla no va a ser tan grande si el predecesor de Sampaoli hubiese tenido un perfil diferente. Sin embargo, los conceptos vistos por unos y otros en términos de juego son muy distintos.

En Emery hemos visto buenos planteamientos en eliminatorias, ha sabido potenciar planes de contragolpe -no es casualidad que Vitolo o Gameiro hayan sido piezas decisivas en los últimos éxitos-, y ha montado estructuras sólidas en cuanto a defensas posicionales, con los Krychowiak, M'Bia o Carriço haciéndose fuertes cerca del área propia. Además, no ha arriesgado más de lo necesario en salida de balón -Iborra ha sido un recurso bien empleado- y en esa fase del juego su mayor aportación han sido los movimientos de sus pivotes para darle a Banega sitio en la base de la jugada en momentos puntuales.

Esto va a cambiar de forma radical con Sampaoli, y quizás lo que buscaba Monchi con su fichaje es elevar un escalón el nivel del equipo desde el concepto de ser siempre protagonista. El Sevilla no ha ganado un sólo partido fuera de casa en la liga española 15/16, y eso es algo que no puede permitirse si el club quiere instalarse en ese peldaño superior. Con Sampaoli, el Sevilla trabajará en una estructura de salida de balón que probablemente nunca se negociará a pesar de que el rival presione, y aunque jamás cohibirá al equipo si puede hacer ataques verticales y veloces, seguramente su idea sea que el Sevilla ofrezca un plan de ataque posicional de mayor calidad.

La gran pregunta, llegados a este punto, es cuanto cambiará la plantilla para que su nuevo entrenador pueda hacer todo eso. Para empezar, ha perdido una pieza que sin duda hubiese sido valiosísima como Banega, y el perfil de centrocampista -Krychowiak, Iborra o N'Zonzi- tampoco termina de encajar con lo visto en sus últimos trabajos. Añadir piezas para que el argentino pueda construir un proyecto acorde con su idea será absolutamente decisivo si la relación Sevilla – Sampaoli pretende tener éxito, puesto que el extécnico de Chile ha dejado claro en más de una ocasión que tiene ideas que no se tocan; “si tuviese centrales de 1'90 que supiesen jugar, no pondría a Medel allí” contestó cuando le preguntaron por la fragilidad chilena en el balón parado defensivo. Todo un personaje que, sin lugar a la duda, no dejará indiferente a nadie.

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