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Keylor Navas, muchas de cal y una de arena

SPORTYOU SPORTYOU 28/09/2016 Julián Ávila
Keylor Navas, muchas de cal y una de arena © Getty Images Keylor Navas, muchas de cal y una de arena

Los entrenadores tienen sus hombres de confianza en el vestuario, bien porque hacen de correa de distribución con el resto de jugadores o porque atesoran la virtud de que su nombre siempre suena en el once inicial. Eso es lo que le sucede a Zinedine Zidane con Keylor Navas. Es su portero. Su número uno. Más aún en partidos con muchísima presión alrededor, o cuando hay que librar la batalla en campo ajeno con una grada enfurecida.

¿Qué busca un técnico en un jugador que lleva cuatro meses sin pisar el césped? Busca el antídoto. Contra la caldera del Signal Iduna Park, tranquilidad. Contra las hordas alemanas, seguridad. Contra la presión, sobriedad. Zidane sabe que Casilla es un buen portero, pero que Keylor Navas se encuentra en un escalón superior. Esa diferencia se llama 'ángel'. Keylor ya lo tiene, mientras que Kiko lo está buscando. Ha hecho un buen trabajo durante la ausencia por lesiónde su compañero, pero le ha faltado la dosis de suerte que hace grande a un deportista. Un buen ejemplo fue el último gol ante Las Palmas. Araujo dispara a quemarropa y el rechace, después de una carambola, acaba de nuevo en las botas del delantero. Todo el mundo habría clamado por la mala fortuna del meta. ¿Le habría pasado lo mismo a Keylor? A buen seguro que no. Tiene un jardín bien regado.

"Tengo que afrontar cuando me equivoco y en el despeje lo hice mal", reconoce Navas

Cuatro meses sin jugar un partido es un hándicap. Y regresar en la caldera del Borussia es un puerto de categoría especial. La prueba fue dura para el portero, que se vistió de celeste, el color de la sinceridad y la serenidad. En la primera acción metió las manoplas con acierto. Cuentan los especialistas que el primer contacto con  el balón es vital para lo que viene a continuación. La segunda fue otro paradón. Una de cal y otra de cal. Pintaba bien... Hasta que un detalle llamó la atención: Keylor despejó un disparo lejano cuando lo más fácil era embolsarlo. ¿Qué le sucede? ¿No ve bien? ¿Un espejismo? Parecía Mazinger Z y sus míticos 'puños fuera'."Tengo que afrontar cuando me equivoco y en el despeje lo hice mal; a lo hecho pecho, lo puedo hacer mejor", dijo tras el partido.

No se trataba de un espejismo. Al portero del Real Madrid le faltaba confianza como quedó demostrado en el empate del Borussia. En otro balón relativamente sencillo metió los puños en lugar de cogerlo y en su rechace chocó contra el rostro de Varane y llegó el primer empate. La de arena. Fue la típica reacción del portero que no quiere complicarse y prefiere despejar en lugar de sujetar. Pese al error, Keylor demostró su aplomo y los nervios de acero. Metió buenas manos en la segunda mitad y nada pudo hacer en el tanto de Schurrle. Más de cal. "Globalmente ha hecho un buen partido. Estoy muy contento con su actuación", opinó Zidane.

La toma de contacto fue satisfactoria. Después de más de 100 días sin competir tampoco se puede pedir mucho más cuando enfrente está un equipo tan ofensivo como es el Borussia Dortmund.

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