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La épica salva al Real Madrid

Logotipo de Marca Marca 08/06/2014 marca.com

Con más épica que juego, el Madrid se llevó el segundo partido de la semifinal ante Unicaja y coloca un pie en la final de la ACB. Aunque visto lo del Palacio, los blancos tendrán que sudar para sellar el pase en el Martín Carpena. Su primera oportunidad, el martes a las 22.00 horas. Los de Laso volvieron a sufrir de lo lindo en un partido que sólo dominaron durante 15 minutos y en el que perdieron de forma aplastante la batalla por el rebote. Los malagueños lo tuvieron cerca en ambos encuentros, pero cogen el AVE con 0-2. No se ha hecho justicia a sus méritos.

El Unicaja se plantó en zona desde el inicio y el Madrid le castigó con tres triples en los tres primeros ataques. Sin embargo, los malagueños no cambiaron el plan. Lo suyo fue una cuestión de fe y les salió bien. Fieles a su idea inicial fueron controlando a los blancos hasta consumar la remontada. Del 11-4 se pasó al 19-22 merced a Granger, que castigó la floja defensa de Carroll durante toda la mañana, y a Fran, siempre eficiente ante el Madrid. Entre los dos sumaban 15 puntos al final del primer acto.

Los madridistas se habían mantenido a base de triples (5/9). Dos de ellos los anotó Rudy, que volvió a resentirse de la mano y se fue al banquillo a los siete minutos. Después regresaría pero el Madrid tiene ahí una preocupación para el tramo final de la temporada. Los blancos encajaron 26 puntos en los primeros 10 minutos. Demasiados. Y es una constante en los últimos duelos.

Habían empezado a pagar su debilidad en el rebote, donde el Unicaja encontró un filón. Si es cuestión de colocación y ganas, los malagueños tuvieron más de las dos cosas. Al descanso, sumaban 23, 12 de ellos ofensivos. El Madrid, sólo siete. El Palacio llegó a desesperarse viendo cómo Suárez y Fran rebañaban balones en el aro rival. Ni siquiera la clarividencia de Sergio bastó a los de Laso, que se fueron cuatro puntos abajo al descanso (44-48).

En la reanudación, Unicaja fijó una máxima de ocho puntos (46-54) tras triples de Suárez y Toolson. El Madrid se empeñaba en tratar de solucionarlo a desde lejos, pero había perdido puntería, la defensa no le sostenía y la sangría en el rebote continuaba. Así que, a falta de todas esas cosas, tiró de corazón. De eso sabe bastante Felipe, que revitalizó a su equipo en los dos aros. Con la ayuda de Llull y de un resucitado Carroll, edificó un parcial de 15-2 que volteó el marcador (68-62, min. 29). Ello coincidió con los primeros momentos en que los blancos mordieron en defensa. Pura lógica.

El Unicaja, en pleno naufragio y con problemas de faltas de Fran, Granger y Calloway, encontró un flotador en los triples de Suárez. Rudy y su dolorida mano se calentaron para dar a los blancos nueve puntos de ventaja (78-69), pero los malagueños no se vinieron abajo. Cuando Plaza recompuso su quinteto, el equipo recuperó las constantes y volvió a la carga para provocar el segundo final taquicárdico de la serie (80-76, min. 37).

Un triple de Caner-Medley apretó el marcador (84-83, a falta de 1:18). Respondió Rudy sobre la bocina (87-83 a 39 segundos). Contraatacó Urtasun con otro (87-86 a falta de 26). Y Sergio acertó con dos tiros libres cuando quedaban 10 (89-86).

Granger, sin embargo, erró uno. Felipe falló otros dos y ofreció al Unicaja la opción de ganar. De nuevo Granger, no encontró premio en su forzado triple. El Madrid, como dos días antes, se llevaba un encuentro a base de épica.

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