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La democracia está sobrevalorada

SPORTYOU SPORTYOU 10/04/2016 David Sánchez de Castro
La democracia está sobrevalorada © Getty Images La democracia está sobrevalorada

Pocas series me gustan más que 'House of Cards'. Soy de esa legión de fans que votaría sin dudarlo a un presidente como Frank Underwood, un hombre dispuesto a usar los medios que sean necesarios para conseguir los objetivos que busca. Una de las grandísimas frases de esta serie, casi un leit motiv y una filosofía, es "la democracia está sobrevalorada". No podría estar más de acuerdo... si lo trasladamos a la Fórmula 1.

Esta semana, los jefes de los equipos del Gran Circo, Jean Todt (presidente de la FIA) y Bernie Ecclestone (dueño de facto del cotarro) han vuelto a cancelar el bochornosa clasificación por eliminación, que no gustaba a nadie. Un sistema que votaron ellos mismos... y que a ellos mismos no gustaba. Era un formato que intentaba dar espectáculo en pista y, menos en el asfalto, se ha visto en todas partes. Muy bien, eso es justo lo que estaba buscando la afición.

La F1 está sumida en la más absoluta irrealidad. La competición pierde adeptos a una velocidad que asusta, (no sólo en España, sino en todo el mundo) y los actores encargados de menear el árbol para que siga dando frutos son incapaces de hacerlo al unísono. Los pilotos tiran hacia un lado, la FIA hacia otro y Ecclestone normalmente al contrario de todos... siempre que trinque lo suyo, claro. Que es octogenario, pero no tonto. Tanta reunión y tanto paripé para volver a donde estábamos.

Quizá sea el momento de que alguien dé un paso al frente y se encargue de dirigir, con mano de hierro, los designios de la Fórmula 1 hacia el éxito de nuevo. Quizá haya que dejarse de morondangas, reuniones, cartas, declaraciones arriba y abajo, movimientos bajo cuerda y conspiraciones para poner y quitar normas. Quizá la Fórmula 1 necesita un dictador, coherente y con los redaños de arremangarse, puños en alto, para poner a la F1 en el pináculo de los deportes de motor. Quizá necesite un Frank Underoowd. Quizá sea verdad eso de que la democracia está sobrevalorada.

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