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La fuente de la que beben los grandes

MundoDeportivo.com MundoDeportivo.com 10/06/2014 Miguel Rico

Rafa Nadal admitió que Novak Djokovic le llevó al límite físico en la final de Roland Garros. Una evidencia que, desde la grada, observaba con preocupación su tío y preparador. Toni Nadal temía por el desenlace del partido si el duelo llegaba al quinto set, pero no hubo caso. Rafa, sobreponiéndose mental y físicamente, dio todo lo que tenía y ganó en cuatro sets. Fue su noveno Roland Garros.

Ese esfuerzo admirable, ejemplar y constante, lo valoró ayer Toni Nadal en RAC1 y le explicó a Jordi Basté que cuando uno, desde pequeño, está educado en la cultura del esfuerzo luego, siendo profesional, es mucho más fácil exigirse al máximo. Y eso, la entrega absoluta, explica buena parte de los éxitos de Rafa Nadal que, entre muchos títulos, acumula 14 Grand Slams.

Esa cultura del esfuerzo, prendida con alfileres en el vestuario del Barça desde hace dos años, es elemento esencial, indiscutible, en el abecé de Luis Enrique. Ya hablamos aquí un día de ese mensaje que Rafa Pol, su preparador físico, tenía como apunte de cabecera: "Los entrenamientos deben ser como los partidos, porque si no los partidos acaban siendo como los entrenamientos".

Y es así. Y así es la cultura de Luis Enrique, que la aplicará hasta las últimas consecuencias. Exactamente igual que hizo Guardiola. Pep lo único que prometió cuando asumió el liderazgo del Barça, es que sus jugadores trabajarían duro en cada entrenamiento y correrían siempre. En todos los partidos, de principio a fin. Y cumplió. Ganó 14 títulos, casualmente, los mismos Grand Slams que lleva Rafa Nadal.

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