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La pesadilla de Abdennour en Halloween

SPORTYOU SPORTYOU 01/11/2016 Chema Mancha
La pesadilla de Abdennour en Halloween © Getty Images La pesadilla de Abdennour en Halloween

La noche de Halloween en Riazor fue una pesadilla para Aymen Abdennour. El entrenador del Deportivo de La Coruña, Gaizka Garitano, anotó el nombre del tunecino con rotulador rojo en la pizarra del vestuario y le puso una diana que todo su equipo atacó de forma coral y coordinada. El parche dispuesto por Cesare Prandelli acabó descosido por todos los lados.

El técnico italiano tenía varias alternativas para suplir la ausencia de José Luis Gayà y eligió la más conservadora de todas, con la que menos posiciones trastocaba. Pero la lógica, que parecía estar de su parte, no conllevó al éxito.

Garitano demostró haber estudiado muy bien el encuentro del Valencia contra el FC Barcelona y era conocedor de los peligros que para el Valencia implicaba poner a Abdennour de lateral izquierdo. El Deportivo de La Coruña atacó constantemente la banda del central reconvertido a lateral hasta que fruto de la insistencia consiguió el gol por ese lado al filo del descanso.

Los jugadores de ataque del club gallego llegaban a intercambiar posiciones para poder turnarse en las internadas por la banda de Abdennour. De esa manera siempre le encaraba alguno que estaba fresco. Bruno Gama, Emre Colak, Andone, Juanfran... todos ellos se dieron un festín de Hallowen a costa del tunecino.

Pero lo que más debe preocupar al técnico italiano del Valencia es que las ayudas tampoco llegaron a tiempo en la mayoría de las ocasiones. La solidaridad de los jugadores no fue la mejor y no se vio ese espíritu de equipo que Prandelli tanto les ha reclamado. Y cuando una ayuda sí que llegaba a tiempo, el Deportivo sumaba un hombre más para atacar por esa banda para seguir teniendo superioridad.

La presencia de Abdennour condicionó además el ataque. El Deportivo cubrió muy bien la posición de mediapunta de Parejo mediante la que el Valencia de Prandelli trata de ubicarse con el balón en campo contrario. Y al no poder ofrecerse en ataque Abdennour de la misma manera que lo suele hacer Gayà, al equipo le faltó un plan B para llevar el balón arriba.

En el entrenamiento del día después al empate en Riazor, Prandelli ha vuelto a constatar que Guilherme Siqueira parece recuperado de sus dolencias y que sí que estará disponible para el siguiente encuentro. Toni Lato, el otro lateral zurdo del equipo, también está disponible. Con cualquiera de los dos el italiano evitará un parche en Balaídos que podría volver a perjudicar al equipo.

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