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La primera misión de Luis Enrique: recuperar a Messi

Marca Marca 19/05/2014 marca.com

La afición del Camp Nou ya no aguantó más. En el partido del pasado sábado ante el Atlético silbó a Messi después de que este no hiciera ni siquiera un amago para intentar recuperar un balón que había perdido en el centro del campo. Fue la gota que colmó el vaso después de una temporada en la que el argentino ha ofrecido su peor versión de los últimos años.

Leo siempre había sido un jugador determinante. A lo largo de la temporada, pero, sobre todo, en los partidos importantes. Ahí siempre aparecía. No ha sido así en este ejercicio. Su aportación en los partidos clave de la temporada ha sido nula salvo en el triunfo en Liga en el Bernabéu. No marcó en la Supercopa ante el Atlético, tampoco en el triunfo frente al Madrid en el Camp Nou, otra vez en blanco ante los rojiblancos en Champions, lo mismo que en la final de Copa y en el partido del sábado.

Sin embargo, lo peor no han sido sus registros, sino la desgana con la que se ha movido sobre el terreno de juego. Nadie sabe el motivo, pero la realidad es que no se ha visto implicación del futbolista en los grandes partidos. El Mundial que se avecina algo tiene que ver.

Leo se ha marchado con el mejor contrato del mundo, pero con la sensación de fracaso en el plano deportivo y con una afición que ya le ha enseñado las uñas. Y cuando el Camp Nou comienza con estas cosas, tiende a repetir. Que se lo pregunten a Cesc.

Misión para el nuevo técnico
Este va a ser el primer tema en el que Luis Enrique tendrá que intervenir. El nuevo técnico tiene como misión prioritaria la recuperación de Messi. Y no será fácil. Leo ha dado la sensación de estar a disgusto y el próximo curso puede ver que sus mejores amigos ya no están: Pinto, Alves y Mascherano.

Luis Enrique tendrá que utilizar su mano izquierda, pero el nuevo técnico es muy estricto en ciertas cosas y es muy probable que no consienta todo lo que se le ha consentido a Leo en los últimos años. La relación con Totti en la Roma es un buen ejemplo de la rectitud con la que actúa el nuevo técnico azulgrana.

Messi no está feliz en el Barcelona. O al menos eso transmite. Ha habido muchos problemas. Se sintió traicionado por el club con el contrato de Neymar, se encaró con Faus cuando insinuó que le podían vender, le molestó la primera oferta de renovación y con Zubi no se habla. Mal panorama.

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