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La receta, unión, confianza y trabajo Un plátano o un insulto

MundoDeportivo.com MundoDeportivo.com 07/05/2014 null

El pasado viernes, durante el viaje a Vallecas, iba convencido de que no iba a pasar de ese día lograr la clasificación matemática para la Champions. Pero también pensaba que todavía quedaban dos jornadas más y de qué les iba a contar a los lectores a partir de entonces, porque lo que hemos logrado es para escribir y no parar. Y nunca voy ahorrar elogios a lo hecho.

Lo decía Txingurri en la rueda de prensa posterior al partido y no le faltaba razón. La filosofía del Athletic es especial y hay que darle el valor real a lo conseguido. No hay nada que discutir a lo dicho por el míster. Lo mismo para lo bueno que para lo malo. Queremos que sea así y sabemos que pasamos épocas duras y de sufrimiento, y las llevamos como buenamente podemos, con la unión de todos. Pero también tenemos estos momentos de alegría que también debemos celebrarlos y valorar esta cuarta plaza que hemos conseguido. Para lograrlo hemos usado las mismas armas de siempre: unión, confianza y trabajo. Particularmente pienso que la clave ha radicado en que el equipo ha sido como una piña.

Ahora nos toca disfrutar de lo lindo este domingo con la celebración en casa, en un partido que es para gozar y para montar una fiesta rojiblanca con todos los honores. Se lo merecen los jugadores y nos lo merecemos la afición, que no todos los días ocurre algo semejante.

En cuanto a elogios, mi compañero de contraportada de los jueves, Iván Martín, lo hacía la semana pasada con Andoni Iraola. Pues bien, yo lo hago con el que me parece un buen jugador a pesar de las injustas críticas que recibe y que escucho algunas veces, y tengo de decir que ha sido el que ha puesto el cuentakilómetros europeo en marcha al marcar el gol en el campo madrileño con el que abrió definitivamente las puertas continentales y encima de tacón. Me refiero, como habrán podido comprobar, a Mikel San José. También es justo decir que toda la plantilla ha estado a la altura y todos merecen nota alta.

Vallecas, la segunda casa

De la afición en Madrid poco tengo que decir porque me parece que está todo dicho. De todas formas, para mí la cifra que se ha dado de seis mil se queda corta. Todo eran camisetas rojiblancas en los alrededores del campo. Lo que está claro es que ir a Vallecas nos gusta porque nos tratan bien y eso siempre se agradece. A quien no haya ido nunca sólo le puedo recomendar que lo haga porque va a disfrutar del ambiente. Va a ser, después de San Mamés, la segunda casa.

Aunque también les puedo poner en aviso de que, como en los viejos tiempos, igual no se libran del control de la Guardia Civil por llevar la camiseta del equipo puesta cuando pasen por el peaje de Burgos. Hay cosas que no cambian, por mucho que algunos se empeñen en intentar convencernos de que todo se ha normalizado. Pero que no se preocupen, que eso no nos va a amargar lo conseguido. Aupa Athletic!

Vaya la que se ha formado desde hace unos días por el plátano lanzado en Villarreal. A la persona que lo tiró la han detenido, casi le condenan a cadena perpetua, están pensando lo de la cámara de gas y cuentan las malas lenguas que puede tener algo que ver con el toro que mató a Manolete. Lo que han querido hacer es lo de siempre, que no es otra cosa que dar con el más débil para hacer creer que los que mandan se preocupan por el bien de todos. No se lo creen ni ellos.

A mí todos los actos vandálicos o racistas que se producen en un campo de fútbol o en cualquier otro lugar me producen repugnancia, asco y, por supuesto, exijo que se castigue a quien los hace. Pero he dicho "todos"; porque ahora resulta que el plátano ha sido la gota que ha colmado el vaso y se olvidan de todos los insultos que ha tenido que escuchar Carlos Gurpegi en la mayoría de campos que visita, y sobre todo en el Vicente Calderón. En este caso no ocurre nada y todos se hacen los locos, incluyendo los árbitros que no quieren saber nada ni hacer constancia en el acta de todo lo que se le dice a nuestro capitán.

Les hago una pregunta a esos que tanta justicia imparten en el fútbol: ¿a los aficionados colchoneros que estuvieron en Levante este domingo no les van a detener por los 'piropos racistas' que le dedicaron a Diop? Ah, que son muchos, y entonces sólo le metemos el paquete al del plátano.

Que no nos cuenten milongas. ¡Cuánta hipocresía!

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