Al utilizar este servicio y el contenido relacionado, aceptas el uso de cookies para análisis, contenido personalizado y publicidad.
Estás usando una versión más antigua del explorador. Usa una versión compatible para obtener la mejor experiencia en MSN.

La Romareda no ha conocido al Real Zaragoza dos años seguidos en Segunda

MundoDeportivo.com MundoDeportivo.com 26/05/2014 EFE

José Luis Sorolla

Zaragoza, 26 may (EFE).- El viejo campo de Torrero, en los años 50 del pasado Siglo XX, fue el último que vio al Real Zaragoza pasar dos años seguidos en Segunda División, pero la próxima temporada, tras confirmar ante el Real Murcia la imposibilidad de pelear por el ascenso, la también vetusta Romareda revivirá lo que ni los más viejos del lugar recordaban.

En la temporada 1955-1956, tras tres años seguidos en Segunda División, el equipo aragonés cerró su deambular por las diferentes categorías del fútbol español, en el que todavía no se había asentado desde su fundación el 18 de marzo de 1932, para estar en la elite y solo regresar de forma esporádica a la categoría de plata.

El estadio de La Romareda recibió con los brazos abiertos a su nuevo inquilino, porque fue el Ayuntamiento de Zaragoza el que lo construyó y se lo alquiló, el 8 de septiembre de 1957, hasta la actualidad.

Ya entonces el club aragonés, para sanear su maltrecha economía, se vio obligado a deshacerse del campo de Torrero del que era propietario.

El equipo blanquillo llegó a su reluciente estadio ya asentado en Primera División, en la que permaneció de manera ininterrumpida durante quince años y en la que empezaría a escribir sus primeras páginas como equipo grande del fútbol nacional con los 'cinco magníficos' como protagonistas.

Dos Copas de España y la internacional y ya desaparecida Copa de Ferias fueron los primeros grandes títulos que los jugadores zaragocistas pudieron ofrecerle a sus seguidores en esos años, hasta que con los 'magníficos' ya desmembrados llegó el primer descenso de categoría en la temporada 1970-71.

Ese primer descenso lo solventaron los maños, como habían hecho hasta la fecha en los otros cuatro que han protagonizado hasta al actualidad, con un efímero paso por la segunda categoría de un solitario año.

Más breves y sin laureles victoriosos, pero no menos conocidos, fueron los 'zaraguayos', que también pasaron por Segunda División en la temporada 1977-78.

A partir de ahí llegaron veintidós años ininterrumpidos en la elite hasta que, ya con las Sociedades Anónimas Deportivas constituidas y tras la imborrable conquista de la Recopa de Europa el 10 de mayo de 1995 en el Parque de los Príncipes de París con el gol de Nayim como protagonista, bajaron de nuevo en la temporada 2001-2002.

Alfonso Soláns Soláns, que había heredado el club de su padre Alfonso Soláns Serrano unos años antes, decidió vender hace ocho años, el 26 de mayo de 2006, su paquete mayoritario de acciones al entonces emergente empresario soriano Agapito Iglesias junto a Emilio Garcés, cuyo paso por la entidad fue muy breve, con la promesa de hacer un equipo grande que aspirase a estar todas las temporadas en la Liga de Campeones.

Un año duró la ilusión con la clasificación para la Copa de la UEFA, además de la sexta y última Copa del Rey y la primera Supercopa. A partir de ese momento, la caída en picado del club maño resultó imparable.

Un nuevo descenso al infierno en la temporada 2007-2008, con la plantilla más cara de la historia zaragocista, se volvió a resolver por la vía rápida, pero el vuelo fue corto y con enormes sufrimientos.

En las cuatro siguientes campañas el coqueteo con el descenso fue constante y se evitó consecutivamente tres veces protagonizando un milagro cada vez mayor hasta que en la 2012-2013, con el sevillano Manolo Jiménez en el banquillo y que había sido elevado a los altares unos meses antes por protagonizar una casi inexplicable reacción, llegó el tercer descenso en los primeros años del Siglo XXI.

Ahora la reconstrucción y supervivencia del club maño, con unas deudas por encima de los cien millones de euros y con una Propuesta de Convenio Anticipado pendiente de resolver tras haberse sometido a un procedimiento concursal, pasa por una venta enquistada que ha entrado en su cuarta semana de negociaciones.

El accionista mayoritario del Real Zaragoza, Agapito Iglesias, no termina de decidirse a vender a uno de los dos grupos que han expresado públicamente sus intenciones de hacerse con las riendas de la entidad maña.

Gestión anuncios
Gestión anuncios

Más de Mundo Deportivo.com

image beaconimage beaconimage beacon