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La victoria final de Hamilton

Logotipo de SPORTYOU SPORTYOU 03/12/2016 David Sánchez de Castro
La victoria final de Hamilton © Getty Images La victoria final de Hamilton

Nico Rosberg se va por todo lo alto, pero se va. El alemán ha confesado que la presión y el sufrimiento al que se ha visto sometido en este año 2016 ha sido demasiado para que lo aguantasen él y su familia. Entre Vivian y Alaia, y las 20 carreras de la próxima temporada, Rosberg ha elegido lo primero. Lewis Hamilton se ha llevado la victoria moral: no ha sido campeón, pero ha destruido psicológicamente Rosberg hasta el punto de llevarle al abismo de tomar la decisión que ningún piloto que se diga tal quiere tomar.

Las primeras palabras de Hamilton tras hacerse oficial la marcha de Rosberg merecen una lectura aparte. El británico afirmaba que no le sorprendía la noticia más inesperada de los últimos tiempos, y confirmaba de manera implícita que ya había un run-run en el paddock desde hacía unas semanas. El campeón del mundo de 2016 confiesa en su carta de despedida que la primera vez que le vino a la cabeza lo de dejarlo fue en el GP de Japón, que ganó sin piedad, algo que reconfirmó en la mañana de la resaca de su celebración del título. Entre una fecha y otra, hubo confesiones con su gente más cercana, con sus amigos más íntimos e incluso con gente muy discreta (rara avis en la Fórmula 1) en el paddock. Una persona muy cercana a uno de los posibles sustitutos del alemán en Rosberg reiteraba esta idea, en conversación con Sportyou: "En la Fórmula 1 las cosas no pasan de la noche al día. Las decisiones se toman con mucho tiempo". La pregunta que suscita esta información es evidente: ¿cuánto tiempo lleva Mercedes negociando quién será el compañero de Hamilton en 2017?

Cuando Hamilton colgaba una imagen de él mismo y de su enemigo más íntimo, pocos auguraban que era una despedida. Hamilton se había salido con la suya, y le tendía una última mano para firmar la paz... y para recordarle que él iba a seguir en el paddock. En tres años le ha arrasado en carreras, poles, vueltas rápidas y campeonatos. Hasta en la votación de los jefes de equipo. Sólo la regularidad del alemán en la temporada final de la Gran Guerra entre ambos le permitió llevarse el premio gordo.

¿Qué habría pasado en 2017 con ambos en la parrilla? ¿Habría vuelto a ganar Hamilton o habría repetido Rosberg? Schrödinger diría que sí y no a todo. Pero la única realidad palpable, sin entrar en cuestiones cuánticas, es que Rosberg no está dispuesto a sacrificar más. Ante la posibilidad de que su vida personal vuele por los aires, le ha dicho a Hamilton eso de 'para ti la perra gorda'. Ahora Nico, Vivian y Alaia se irán a Ibiza, a disfrutar y descansar. Mientras, Hamilton seguirá recorriendo el mundo y, si los dioses de la mecánica le asisten, ganando carreras y títulos. Ambos, a su manera, encontrarán la felicidad.

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