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Las cinco carencias del Real Madrid que no esconde su remontada al Wolfsburgo

El Economista El Economista 13/04/2016
Pese a la remontada ante el Wolfsburgo, el Real Madrid debe mejorar en muchos aspectos si quiere llevar la Liga de Campeones. © Getty Pese a la remontada ante el Wolfsburgo, el Real Madrid debe mejorar en muchos aspectos si quiere llevar la Liga de Campeones.

La goleada del Real Madrid al Wolfsburgo y el consecuente paso blanco a semfinales de la Champions League (será la sexta ocasión consecutiva en la que lo logra) supuso un subidón de moral que no esconde algunas de las carencias que mostró la escuadra de Zidane durante los 90 minutos que duró su gesta frente a los germanos. Estos son esos cinco defectos.

1.- Juego indefinido

El Real Madrid de Zidane es todavía una incógnita en cuanto al estilo de juego. Aún cuesta saber exactamente cuál es la seña de identidad de este equipo. Así, por ejemplo, con Mourinho se sabía que el fútbol a la contra era el modus operandi más habitual (y eficaz). En el caso del Real Madrid de Ancelotti, la posesión era la fórmula que más gustaba.

¿Y con Zidane? Pues no se sabe toda vez que hemos visto mezclar uno y otro sin terminar de decidirse por una de estas fórmulas o sin hacerlas complementarias, como le sucede a un Barça capaz de jugar a tenerla, pero también a matar por velocidad.

Si en el Camp Nou el Real Madrid se agazapó para buscar sorprender en la segunda mitad, anoche los blancos hicieron suyo el esférico, pero renunciaron a él cuando hicieron el 2-0 o, al menos, fueron incapaces de retenerlo frente a un Wolfsburgo que, por fases, superó en posesión del balón al Real Madrid.

2.- Forma física

El Real Madrid evidenció frente al Wolfsburgo algunos problemas físicos que, en verdad, viene arrastrando desde principio de temporada. De hecho, desde que Zidane se hizo con el banquillo ese aspecto, el de la forma física, fue uno de los que más obsesionó al preparador galo. Anoche los merengues se vinieron abajo en algunos tramos del partido, especialmente en el final de la primera parte y de la segunda, cuando, ya con 3-0, el Wolfsburgo superó en esta faceta a los blancos y amenazó (sin mucha fiereza, por cierto) con hacer un gol que hubiera mandado a la calle a los blancos.

3.- Zidane y la gestión del equipo

Precisamente una de las dudas más profundas que dejó ayer Zidane tuvo que ver con el bajonazo físico de los merengues. Ya antes incluso de que Cristiano lograra el 3-0 (minuto 32 de la segunda mitad) el Real Madrid evidenció carencias ante las que el entrenador no reaccionó.

Hubo futbolistas que pidieron a gritos el cambio por falta de oxígeno. De hecho, el galo solo hizo dos sustituciones y ambas se produjeron en el tramo final de partido. Jesé salió por Benzema (min 83) y Varane por Modric (min 91). Durante todo ese tiempo el Real Madrid caminó por el alambre de ver como el Wolfsburgo dominaba el balón en ocasiones por superioridad física.

¿Por qué no hizo cambios antes Zidane? Quizá por temor a tocar alguna tecla que descontrolara lo visto hasta entonces. Quizá por temor a repetir los fallos del partido de ida, cuando las sustituciones casi no ayudaron demasiado. Quizá porque en realidad veía bien a sus chicas. Fuera por lo que fuera, la crítica generalizada de la prensa es unánime: tuvo que hacer sustituciones antes.

4.- Toni Kroos

Si nos fijamos en nombres propios, el alemán fue uno de esos futbolistas que dejó alguna duda sobre el césped del Santiago Bernabéu, especialmente en la segunda parte, donde (puede que lastrado por las carencias físicas) se mostró mucho más apático a la hora de defender y de atacar. Le costó mucho y apenas participó en las coberturas a Carvajal.

El Wolfsburgo se dio cuenta de ello y percutió con frecuencia por su costado, el derecho, en busca de la superioridad numérica. El buen hacer de Carvajal, unido a las coberturas frecuentes de Casemiro, Pepe, Ramos e incluso Modric (ayer multiplicado en la medular) evitaron que esa falta de ritmo del alemán tuviera consecuencias negativas. Curiosamente Kroos no salió del terreno de juego y se mantuvo hasta el final. No fue uno de los sustituidos.

5.- Gareth Bale

El otro nombre propio que quedó señalado en el partido fue Gareth Bale. El galés comenzó el partido implicado en tareas defensivas, pero según fueron pasando los minutos, se fue descolgando. También desconectó de tareas de presión o combinatorias que hombres como Cristiano o Benzema (el resto de la BBC) sí ejecutaron.

El galés no tuvo su día y acabó desaparecido casi al igual que Kroos. De hecho, su falta de coberturas a Carvajal fue uno de los motivos por los que el Wolfsburgo buscó más el costado diestro que el zurdo de Marcelo. Pese a todo, continuó jugando hasta el final del partido.

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