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Llega la semana del partido que decide y que nadie quería jugar

AS AS 13/05/2014 Santi Giménez

El sábado a las seis de la tarde se jugará el partido inesperado. Un partido épico del que saldrá el campeón de la Liga más rara posible. Un partido que arrasará en audiencia, que se seguirá en todo el mundo, pero será un partido con el que nadie contaba. Por eso, ambos contendientes comparecerán más pendientes de sus carencias que de sus méritos. Tanto Barça como Atlético de Madrid se ven abocados a esta situación por su mala cabeza. Y, justo es decirlo, por la colaboración inestimable de un Real Madrid que se borró de la partida antes de tiempo ante el asombro de la afición en general.

Vayamos por partes. Empecemos por el líder. Al Atlético de Madrid le basta un empate en el Camp Nou para ganar su primera Liga después de 18 años. Eso es bueno. Pero el problema es que se la juega ante el Barça y en el Camp Nou. Y llegará a Barcelona en una deriva derrotista. Ha tenido el título al alcance de la mano durante quince días, pero perdió ante el Levante y fue incapaz de ganar al Málaga en un Calderón entregado.El Atleti jugará el sábado un partido que daba por descontado. En sus planes el partido ante el Barça se contemplaba bajo dos escenarios. O bien los culés les hacían el pasillo porque llegaban con todo el pescado vendido o se encontraban con un equipo (y una afición) que sin jugarse nada en la Liga se veía en el dilema de derrotarles para dar opciones al Madrid. La alternativa de que el Barça se jugara la Liga no entraba en los cálculos. La jugada les ha salido justo al revés. Por culpa (y a pesar) del Real Madrid, claro.

Y es que el papel de los blancos es de traca. Hace tres semanas desconfiaban del Barça del que sospechaban que se iba a dejar ganar en última instancia para evitar su alirón. La realidad cruda asoma y demuestra que son los de Ancelotti los que han metido a los culés en el juego.

La carambola. Por su parte, el Barça se ve a punto de ganar una Liga que daba por perdida. Sus últimos tres partidos se resumen en un triunfo en el Madrigal con dos goles en propia puerta de los locales, un empate en con el Getafe y otro ante el Elche. Tras una semana de baja intensidad que se notó en Elche, preparará la final inesperada sin fiestas ni asados en busca de la carambola.

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