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Lo que necesita ahora el Barça

MundoDeportivo.com MundoDeportivo.com 24/05/2014 R. Torquemada

Para empezar un camino, se necesita ilusión, convicción, seguridad, preparación y mucha paciencia. Nunca se sabe cómo acabará una aventura, pero sí que se puede intuir cómo será el trayecto, si tendrá la pasión de quien quiere aprovechar el viaje o la resignación de quien sólo quiere llegar a la meta.

El momento vital del Barça reclama volver a comenzar para volver a sentir orgullo. Ya no es cuestión de debatir sobre el concepto 'ciclo', si ha acabado o no, sino de reconocer que Luis Enrique es el primer paso para mirar la vida con la excitación de quien siente que algo trascendente va a ocurrir. Y no sólo es el primero, es el paso adecuado. Él nunca negocia sus convicciones, por mucho que choquen frontalmente con convenciones asumidas; no acepta la palabra jerarquía para que todos tengan las mismas oportunidades, aunque no tengan el mismo trato; jamás se conforma con lo que tiene porque siente que un descubrimiento es un tesoro de valor incalculable; vive cada segundo de su profesión como si fuese el último porque es incapaz de desprenderse de la pasión; revisa todos los rincones porque no quiere fronteras; y conoce el escenario, los actores, el guión original y el impacto de la obra. Además, es especialista en iniciar proyectos. Con el Barça B tras el ascenso a Segunda B, en Roma cuando el empresario norteamericano Thomas Di Benedetto compró el club y con el Celta tras una temporada convulsa en la que Abel lo salvó en la última jornada.

Luis Enrique expresó su declaración de intenciones en un discurso impecable en la presentación como entrenador del Barça, pero este cargo también exige un examen de su manera de mirar el fútbol. Aunque su formación como jugador ha sido mucho más ecléctica que la de alguien formado en La Masia, no hay dudas sobre su interpretación del juego. Vive para atacar, reconoce el gol como el gran objeto de deseo, piensa en vertical, reclama ser protagonista, elige la asociación como vehículo y le gusta serflexible tácticamente. A pesar de que alguien pueda tener sospechas sobre su riqueza en los matices porque nunca ha presumido de ser un ideólogo, ha dejado huellas indiscutibles que refuerzan su atrevimiento y credibilidad. Ha jugado con falso '9' (Totti) o '9' clásico (Jonathan Soriano y Charles), ha insinuado como recurso la defensa de tres, se ha atrevido a reciclar con éxito de mediocentro a central a un futbolista consagrado como De Rossi o a otro que agradeció el cambio como Fontàs, ha jugado con extremos puros (Deulofeu, Nolito, Tello, Orellana) o rematadores (Osvaldo, Lamela o Bojan) en las zonas exteriores y ha dado salida al juego con los centrales abiertos o con el mediocentro infiltrado entre ellos según la presión rival. Se ha equivocado o ha acertado, pero siempre ha intervenido sin caer en la maldita inercia. Justo lo que necesita ahora el Barça.

Una final para el museo

Todas las finales de la Champions merecen un espacio en la historia del fútbol, pero sólo algunas tienen una consideración privilegiada. El derbi madrileño de hoy tiene ese rango porque el At. Madrid puede olvidar para siempre su pasado desafortunado en 90 minutos. Ganar su primera Copa de Europa contra el Madrid no lo había imaginado nunca, sólo soñado. Por su lado, el Madrid tiene al alcance la obsesión por la 'Décima', apoyado en su fiabilidad y experiencia en este tipo de partidos. Ambos equipos se han sentido más cómodos en la espera y el contraataque, pero parece que el Madrid deberá asumir por rango el papel de la propuesta con el balón. Sin espacios, potenciará el remate exterior y las llegadas de los laterales ante el despliegue vertical del rival. Mucho más que un partido.

La brújula holandesa

El Manchester United quiere encontrar el rumbo tras vivir un año absolutamente perdido. Para ello, recurre a Van Gaal, una brújula de garantías siempre que estés dispuesto a aceptar incondicionalmente sus indicaciones para elegir la ruta. El técnico holandés es un guía con una propuesta transparente por su idea ofensiva, de posesión, de apuesta por la juventud, de bandas abiertas con extremos y de juego combinativo. Van Gaal necesitará obras en la plantilla para dar sentido a su plan, paciencia para madurar el proceso, confianza incondicional de todas las capas del club y la ambición de los futbolistas por cambiar de registro. La refundación futbolística de un gigante europeo es un reto atractivo en manos de un inspirador, maestro de técnicos y jugadores.

El pase como expresión

Cuando le das un balón a alguien para que se relacione con él, rápidamente se comprueba si entiende el fútbol a través del pase o del remate. Su formación en el juego es clave para la expresión, como demuestra Roberto Trashorras, el rey del pase en la Liga, quien más ha dado, por delante de los medios del Barça y Alves. Más allá de la cifra de minutos que puede marcar esta clasificación, este dato demuestra la continuidad en el juego de un futbolista de 33 años, el atrevimiento incondicional del plan de Paco Jémez y la seguridad de quien hace lo que siente. Personalidad.

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