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Los Nets superan a Toronto en medio de un agónico final

AS AS 04/05/2014 Manuel de la Torre
Photo © Proporcionado por AS Photo

Con sangre, sudor y lágrimas, pero los Nets del magnate ruso Mikhail Prokhorov hicieron buena su elección y dejaron en la cuneta a unos Raptors que pese a la eliminación pueden presumir de haber completado una excelente temporada. En el definitivo envite de la serie (103-104), la emoción se desbordó hacia límites insospechados. Los 1070 tantos anotados por cada equipo a lo largo de sus once enfrentamientos directos (siete en la postemporada y cuatro en la regular season) hacen indicar que cada franquicia pudo y fue merecedora de lograr la clasificación. Pero tuvo que ser Paul Pierce quien resolviera el pase a semifinales de conferencia para los neoyorquinos con un milagroso tapón sobre la bocina a Kyle Lowry . Es lo que hace grande a este deporte, que seis partidos y 47 minutos después todo acabe decidiéndose en el último suspiro. En Toronto, los fantasmas que surgieron tras aquel fallo de Vince Carter ante los Sixers en el séptimo partido de la segunda ronda ya han encontrado compañero para la desolación de los conmovedores seguidores raptor.

El encuentro estuvo dominado en su mayor parte por los pupilos de Jason Kidd. Dieron la sensación de tener todo bajo control, salvo durante el primer periodo en el que Amir Johnson (20 puntos, 12 en el primer cuarto, y 10 rebotes), sacó ventaja de su emparejamiento con 'The Truth'. El ala-pívot, fuera del partido en los instantes finales tras cometer su sexta personal minutos antes, fue la principal opción en el ataque canadiense ante la gris noche de DeRozan (anulado por la férrea defensa de Brooklyn pese a concluir con 18 puntos) y el desacierto inicial de Lowry. No obstante, el base fue quien se echó el equipo a las espaladas con sus penetraciones llegada la hora de la verdad, junto con la inestimable colaboración de un batallador Patrick Patterson (16 puntos y ocho rebotes).

Para cuando to eso ocurrió, Joe Johnson ya se había convertido en el estilete en torno al que giró el juego de los Nets. El escolta (26 puntos, cuatro rebotes y cuatro asistencias) mantuvo a los de Brooklyn con cómodas ventajas en torno a la decena de puntos durante el tercer cuarto y frenó el primer conato de remontada de los canadienses a comienzos del último cuarto con cinco lanzamientos consecutivos sin fallo que parecieron dejar todo visto para sentencia. No obstante, para lograr hacer malos los antecedentes previos de los equipos visitantes en los ‘Game 7’ de los playoffs (de los 119 jugados hasta el momento 95 fueron a parar para el equipo de casa), tuvieron que sufrir hasta la extenuación. El partido dio un vuelco inesperado al pasar del 87-97 a cinco minutos de la conclusión al 103-104 final. En ese instante se produjo un cambio de papeles y los Raptors dieron la impresión de ser el equipo veterano y curtido en mil batallas que creyó en todo momento en su posibilidades, mientras que Brooklyn pareció el cuadro inexperto y desbordado por lo cerca que veía el objetivo.

Para ejemplificar esto no hay mejor jugada que lo describa que el último saque de banda de los Nets. A 8.8 segundos para la conclusión,Shaun Livingston puso el balón en juego buscando a Paul Pierce. Un balón bombeado que le otorgó la ventaja al defensor. En medio del barullo, Terrence Ross (su mejor partido de largo en la serie) devolvió la iniciativa a su equipo al tirar el balón al Pierce antes de que se perdiese por la línea de fondo. Hubo que frotarse los ojos para dar crédito a lo que estaba sucediendo. Tras ir desde el minuto 15 por debajo en el marcador, Toronto disponía del último balón para dar la vuelta al encuentro.

Un Air Canada Centre repleto hasta la bandera y teñido con los colores blanco y rojo de los Raptors ( y de Canadá), amén de las aproximadamente 10.000 personas que entregaron su aliento a los de Dwane Casey desde los aledaños del pabellón (en lo que ya es una de las imágenes para el recuerdo de estos apasionantes playoffs), enloqueció ante la jugada que definiría los pasados quince días de lucha. Kyle Lowry (máximo anotador de la contienda con 28 tantos) fue el elegido para la gloria. Logró superar el dos contra uno al que le sometieron Deron y Garnett (demostró no estar todavía acabado con sus 12 puntos y 11 rebotes), pero cuando encaraba el aro, apareció Paul Pierce para robarle el papel de héroe. El jugador que dio el primer golpe de la serie fue el que la acabó resolviendo con un tapón que permite a los Nets medirse a unos Heat a los que han dominado 4-0 en la Liga Regular. Aunque ya se sabe, los playoffs son una historia bien distinta y LeBron y compañía llevan ya preparando el asalto desde hace una semana.

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