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Los siete pecados capitales del Barcelona

Marca Marca 18/04/2016
© REUTERS/Albert Gea

Un punto de doce posibles, tres derrotas seguidas en liga, una ventaja de 12 puntos con el Madrid y 8 con el Atlético dilapidada en cuestión de semanas, eliminados de la Champions... así se presenta el difícil final de temporada del Barcelona.

El vigente campeón de liga, el vigente campeón de Copa y de Champions League vive sus peores días de la era Luis Enrique. Todos están en el punto de mira, nadie escapa al dedo acusador de una afición desencantada de la noche a la mañana. ¿A qué se debe este bajón? ¿Cuáles son los males de este Barcelona? He aquí los siete pecados capitales de un Barcelona a la deriva.

- Luis Enrique. El técnico ha demostrado no tener un plan 'B' cuando vienen mal dadas. Su dudosa gestión de los recursos ha provocado que el Barça se encuentre en el final de temporada con un once titular fatigado y un banquillo desenchufado. Todo ello acompañado de una actitud arrogante y agresiva cuando la prensa pide explicaciones por los malos resultados. Al asturiano se le achaca también su falta de mando para lidiar con situaciones cuanto menos polémicas como las vacaciones de Neymar, los vídeos de Alves o los famosos 'periscopes' de Piqué.

- Neymar. Desde su inoportuno viaje a Brasil para asistir al cumpleaños de su hermana y el parón de selecciones no ha vuelto a ser ese jugador decisivo y con desborde que asombraba al aficionado culé. Desde que marcase en El Madrigal, hace ya casi un mes, no ha vuelto a ver portería. Ni siquiera ha ofrecido alguna asistencia de gol. Sencillamente parece otro futbolista, desquiciado hasta el punto de enfrascarse en guerrillas durante los partidos que no llevan a ningún sitio.

- Las peligrosas redes sociales. El ruido exterior surgido a causa de la actuación de algunos jugadores en las redes sociales no ha ayudado precisamente a centrar a la plantilla en los objetivos en el tramo más decisivo de la temporada. El famoso 'periscope' de Piqué, normalizado dentro del seno azulgrana, se ha convertido en arma arrojadiza tras los malos resultados. Alves, otra figura habitualmente activa en redes sociales, ha sido el último en generar discordia con su polémico video tras la eliminación en Champions League ante el Atlético de Madrid.

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- La MSN. Empachados de alabanzas y elevados hasta los altares del fútbol mundial en época de bonanza, el tridente formado por Messi, Neymar y Suárez ha sido uno de los principales factores de la caída libre. La producción goleadora de la delantera azulgrana ha bajado de manera alarmante. Ya no sacan los partidos que se complican con acciones individuales con la facilidad de antes. Aunque Suárez tiró del equipo en la ida ante el Atlético o Messi ofreció síntomas de recuperación este domingo ante el Valencia, la trascendencia de la MSN ya no es la misma.

- La efectividad de Bravo. El meta chileno no ha cometido errores de bulto y su rendimiento es de los que menos ha bajado en toda la plantilla. Sin embargo, el portero azulgrana ya no saca esa mano prodigiosa en los momentos delicados. No ejerce de salvador en los momentos de despiste ni rescata puntos con sus paradas. Ha dejado de ser otro factor desequilibrante en los partidos del Barça.

- Sin fondo de armario. La sanción de Piqué obligará a Luis Enrique a colocar a Bartra junto a Mascherano en el centro de la zaga en Riazor. El canterano apenas suma un tercio de los partidos disputados esta temporada. Mathieu y Vermaelen, lesionados, ni siquiera llegan a esos números. La escasa aportación de las incorporaciones, Arda Turan y Aleix Vidal, o la lesión de larga duración de Rafinha han dejado al Barça con una plantilla bajo mínimos. El último ejemplo se vio este domingo ante el Valencia. Luis Enrique ni miró de reojo al banquillo para buscar un revulsivo que, a día de hoy, no existe.

- Bloqueo mental. El carrusel de ocasiones mandadas al limbo ante el Valencia no responden únicamente a la mala suerte. El estado anímico influye, sin duda, en el acierto azulgrana de cara a portería. El varapalo de la Champions o la derrota en el Clásico han hecho mucho daño en una plantilla acostumbrada a ganar. El bloque mental parece evidente y puede ser el elemento más decisivo en otro hipotético tropiezo de los azulgrana en lo que queda de campeonato.

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