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McLaren y la reproducción de wombats en Madagascar

SPORTYOU SPORTYOU 21/02/2016 David Sánchez de Castro
McLaren y la reproducción de wombats en Madagascar © Getty Images McLaren y la reproducción de wombats en Madagascar

Las cartas están sobre la mesa: Mercedes, Ferrari, Williams, McLaren y Haas son los coches que han presentado sus monoplazas para 2016 (lo de Red Bull y Renault fue una pantomima con el coche de 2015) a la hora de publicación de estas líneas, y Mercedes parte como la gran favorita. La escudería campeona ha hecho bueno eso de "no toques lo que funciona, y si lo tocas, no rompas nada". Es más, visualmente es un clon de 2015, pero según Paddy Lowe (que es algo más que un ingeniero de sofá, de los que analizan hasta las sábanas con las que se cubren los coches en las presentaciones) han retocado casi todo su interior. Nada hace pensar que vaya a salirles mal la idea, y menos después de los dos últimos años, ¿no?

También han apostado por una cierta continuidad en McLaren, aunque el chasis es radicalmente distinto al bochornoso de 2015. Un alerón delantero bien trabajado, un morro con apéndice (en Williams y Ferrari también lo llevan, por algo será) y una trasera más estrecha, con las que pretenden salvar la campaña 2016 y, al menos, colocarse en posiciones de puntos de manera constante. En este último punto es donde Honda sigue insistiendo en que su filosofía es la correcta: cuanto más pequeño sea el motor, mejor. En Ferrari también lo han creído así, lo que difiere totalmente de la idea de Mercedes, que apuestan por unidades más anchas.

Un motor pequeño embutido en un chasis más fino, en teoría, es más 'débil'. Si la fiabilidad fue el gran bache con el que se toparon en 2015, ¿es acertado insistir en la misma filosofía del 'size zero'? Ahora podría tirarme el pisto, ir de experto aerodinámico y asegurar que el McLaren MP4-31 va a dar un salto de calidad. O todo lo contrario, que va a ser una deposición ensartada en una rama de árbol, que Fernando Alonso tiene que retirarse a cuidar de su huerto, que la Fórmula 1 es un desastre y que me voy a dedicar a escribir sobre la merma de población de wombats en Madagascar. Pero ni una ni otra: voy a tirar de mi ascendencia gallega. El McLaren MP31 será un coche para estar en los puntos... o no.

A estas alturas de la pretemporada, desconfíen de todo diagnóstico que coloque un monoplaza enfrente de otro. Sí, sobre el papel son los Mercedes los que llevan las de ganar, con Ferrari y quizá Williams detrás. Y a saber dónde están los Red Bull y los Toro Rosso. ¿Pero alguien está dispuesto, a 21 de febrero de 2016, a jugarse sus cuartos en colocar a Fernando Alonso y a Jenson Button en una clasificación a final de temporada? En McLaren habrán aprendido de sus errores, digo yo, pero hasta que no se pongan las cuatro ruedas en pista, cualquier previsión de éxito o fracaso será como hablar del crecimiento demográfico de los marsupiales en Antananarivo.

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