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Monsieur Griezmann, ¡oh, lá lá!

SPORTYOU SPORTYOU 07/07/2016 sportyou
Monsieur Griezmann, ¡oh, lá lá! © Getty Images Monsieur Griezmann, ¡oh, lá lá!

Francia se cuela en la final de la Eurocopa, donde le espera Portugal, porque tiene en sus filas a un jugador como Antoine Griezmann. El delantero del Atlético de Madrid ha demostrado en este torneo que está en un momento de forma extraordinario y que su idilio con el gol fue vital para tumbar a una Alemania que mereció mucho más de lo que cosechó en los noventa minutos. El mejor partido de la Eurocopa deja a una feliz Francia y una desolada Alemania.

Vimos un partido de poder a poder. De los de grabar y ponerlo en las escueles y, por qué no, en algún vestuario de Primera división. Un choque para comentar alrededor de una buena cerveza o para analizar en una mesa de debate. El Francia-Alemania de las semifinales de la Eurocopa reunió los mejores ingredientes para cocinar un buen encuentro de fútbol. Los anfitriones salieron al campo con la clásica excitación de verse arropado por su gente. Comenzó a presionar con tal entusiasmo que empequeñeció nada menos que al campeón del mundo. Lo bordaron en los diez minutos iniciales y muchos pudieron llegar a pensar que a la vuelta de la esquina estaba el paseo.

Griezmann pudo hacer el primero en una bella combinación del frente de ataque galo pero el balón se encontró con el guante de Neuer en el disparo final. Francia mandaba. Francia imponía. Francia empujaba... Hasta que Alemania dijo basta. Sofocado el arreón inicial, la campeona del mundo encontró el camino para sujetar a su rival y aplicar su clásico rodillo.

Con su suficiencia habitual, los alemanes comenzaron a tocar el balón con sentido, rapidez y profundidad y metió a Francia en su campo. Lloris se convirtió en el héroe del primer tiempo con dos paradones mientras sus compañeros eran incapaces de montar un contragolpe decente. Ni el regalo de Boateng a Giroud en el medio del campo, después corregido por Howedes, acabó en tiro a puerta.

Sin embargo, la última jugada antes del receso lo cambió todo. En un saque de esquina Schweinsteiger saca la mano de manera inocente y comete penalti, que transformó Griezmann. Demasiado premio para Francia en el primer tiempo pero es fútbol esa sí.

En la segunda parte, Alemania no fue tan contundente y cometió un error de bulto en el segundo gol de los franceses con regalos de Mustafi, que había entrado por lesionado Boateng, y Neuer. ¿Y quién estaba ahí? Exacto. Griezmann. A falta de veinte minutos Francia le dio la puntilla al campeón del mundo, que no se rindió y gozó de clarísimas ocasiones. Pero no era su día. No entró nada y cuando no se meten goles hay que hacer las maletas y marcharse para casa.

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