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Nadal: "Tengo un lugar en la historia, pero no sé dónde"

Marca Marca 10/06/2014 marca.com

El día después de su noveno título en Roland Garros, Rafael Nadal tiene que imortalizarse con el trofeo de campeón en Trocadero, con vistas a la famosa Torre Eiffel. Antes, y mientras firma su camiseta Nike dedicada para Tiger Woods, el golfista estadounidense que el domingo fue uno de los primeros en felicitarle a través de las redes sociales, se sienta con MARCA para repasar pasado, presente y futuro y todo lo vivido durante las dos semanas del torneo parisino.

Pregunta.Terminó el partido exhausto. Incluso se mareó atendiendo a los medios. ¿Le ha costado más conciliar el sueño la pasada noche que las ocho anteriores veces que ganó en París?
Respuesta. Llegué tarde al hotel, sobre las cuatro de la mañana, y a partir de ahí sí que dormí bien. Lo que pasa es que la cena se alargó y cuando regresé a mi habitación empecé a preparar las maletas.

P. Usted comentó el domingo que cuando Novak Djokovic comete la doble falta es difícil explicar la sensación que pasa por su cabeza. ¿Me puede decir qué pensaba cuando estaba en lo alto del podio llorando, escuchando el himno de su país?
R. Te ves solo en medio de la pista, otra vez con el trofeo, escuchando el himno español, en el lugar que es más importante para ti, rodeado del equipo, de la familia y de un público que estuvo increíbe conmigo. La combinación de todas estas cosas hace que uno se emocione.

P. Desde fuera daba la sensación de que la grada se decantó por primera vez por usted en una final de Roland Garros. ¿Tuvo también esa sensación jugando?

R. Creo que hace años que el público está mucho más por mí. No es nada nuevo. Pero sí que es verdad que en el encuentro se decantaron más por mí de lo habitual. Hace tiempo que siento el apoyo y cariño de la gente de París y me siento muy agradecido por ello. Sentir el afecto en un lugar tan importante para mí es muy emocionante.

P. A la conclusión reconocía que estaba acalambardo y que no sabe lo que hubiera pasado si el desenlace va a un quinto set. ¿Cree que Djokovic se dio cuenta de su mal momento?
R. No lo sé, no lo creo. Pero yo me daba cuenta de que él tampoco estaba bien porque estaba descoordinado más de lo normal con el revés, cuando nunca descoordina. Seguro que se dio cuenta de que yo buscaba golpes ganadores desde el primer tiro cuando sabe que no soy tan agresivo desde la primera bola. Son pistas que te sirven para darte cuenta de que ninguno de los dos estaba al cien por cien.

P. El año pasado confesó que antes de cada uno de sus 82 partidos había tenido que recurrir a los antiinflamatorios para aliviar el dolor por algún percance físico. ¿Ha necesitado esa ayuda en lo que llevamos de temporada?

R. Me estoy encontrando mejor en general, pero no en este Roland Garros. Este torneo ha sido duro porque jugué un poco al límite por los problemas de espalda que he tenido desde el principio. Pero en cuanto a la rodilla, que era lo que más me preocupaba el año pasado, he dado un paso adelante y al menos puedo entrenar con muchas menos limitaciones de las que había antes. Algún día sí que me sigue molestando la rodilla, pero hablando de calidad de vida diaria a nivel de dolor, sí que he mejorado respecto al año pasado.

P. ¿Lo de la espalda era sobre todo el temor a volver a quedarse clavado en mitad de un partido como le pasó en la final de Australia con Stanislas Wawrinka?
R. Lo que me pasaba en la espalda es que me dolía mucho los primeros días. Pero nunca pensé que me iba a quedar clavado. Me molestaba y me limitó bastante tanto el segundo como el tercer partido.

P. Usted confesó que después del percance de Australia se quedó un poco vacío por dentro y que le costó volver a ser el que era. ¿En algún momento perdió las ganas de ir a entrenar?
R. De entrenar no porque este año he hecho lo contrario a lo que había hecho en toda mi carrera, que es entrenar mejor que competir. Lo que perdí es la fuerza interior y la energía para competir. No es un tema de estar cansado del tenis en sí, sino de la competición. Cuando me lesioné después de llegar a la final de un Grand Slam, pues me quedé un poco tocado.

P. Djokovic nos comentó en una entrevista durante Roland Garros que habían hablado de irse de vacaciones juntos cuando terminen sus carreras para hablar de todo lo sucedido y reírse un rato con el objetivo de desdramatizar tanta rivalidad.
R. No me acuerdo, pero es que no hay ningún drama. Tanto el uno como el otro tenemos muy claro que esto es un deporte, que es un juego, que a veces se gana y que a veces se pierde. Lo que pasa es que cuando juegas tantas veces por tantas cosas importantes hay tensión, pero no a nivel personal sino profesional.

Desde el punto de vista personal, Djokovic no es alguien que me caiga mal, me cae bien. No tengo palabras negativas hacia él en ningún momento. Es un jugador que cuando pierde acepta bien las derrotas y yo creo que también. Hemos sido capaces de jugar muchas exhibiciones juntos con un ambiente muy correcto.

P. Cuando ha jugado 42 partidos, 22 de ellos finales con alguien, ¿se hace imposible ser amigos?
R. No es por la rivalidad que sea imposible ser amigos. Vivimos en lugares distintos, mis amigos son los de Mallorca, con los que convivo diariamente. Novak vive en Montecarlo o en Serbia y yo vivo en Mallorca. Tenemos mundos diferentes, aunque nos veamos cada semana en el circuito. Lo veo cinco minutos en el vestuario cada día y eso no es una verdadera convivencia. Los amigos son los que están contigo habitualmente y los que conoces desde niño. Con Djokovic no tengo un roce diario. Pero puedo decir que es un buen compañero.

Tenis / Analiza el noveno Roland Garros © Tenis / Analiza el noveno Roland Garros Tenis / Analiza el noveno Roland Garros

P. Usted sumó en Roland Garros su decimocuarto 'Grand Slam', pero no quiere entrar a valorar si alcanzará los 17 de Roger Federer. Quiere ir paso a paso en su carrera y torneo a torneo. Pero es que si sigue con la media de un gran título cada año puede que, como mínimo, empate con el suizo.
R. No sé si es imposible o no sumar los mismos que él, pero es algo que no me preocupa ahora mismo. Lo único que me preocupa es seguir e intentar estar por aquí el mayor tiempo posible, siendo competitivo, y luego se verá. No es algo que me plantee nunca. El hecho de ganar 10 años seguidos un Grand Slam es algo muy complicado de hacer. Tiene mérito.

Y los 17 títulos de Federer son un número muy grande, complicado de alcanzar, y yo quiero hacer mi camino. Se habla siempre de los torneos del Grand Slam, pero el tenis es algo más que cuatro torneos al año. Creo que hablar sólo de Grand Slam es un poco injusto tanto para Federer como para mí como para cualquier otro. Sólo son cuatro oportunidades al año y depende de la época que te toque vivir, tienes más posibilidades o menos.

P. ¿Sabe lo que tiene en el banco? ¿Es consciente de lo que supone a nivel económico ganar Roland Garros o piensa sólo en la gloria que dan las victorias?

R. Bueno, a nivel económico un 56 por ciento se lo lleva el Estado, lo que significa que a nivel económico más de la mitad de los partidos que he ganado se han ido al Estado. No es que me esté quejando por eso, pero es una realidad. Cuando la gente ve las ganancias de mi carrera piensa que es mucho, pero de lo que ves tienes que restar la mitad y pasarlo a euros porque sale en dólares. Ni mucho menos es tanto como la gente se piensa.

Sí sé el dinero que tengo. Sé las cosas que hago y las que no hago. Con 28 años lo lógico es saber lo que uno hace con el dinero. He tenido la suerte de tener un padre que controla porque ha sido empresario toda la vida. Sin él todas estas cosas serían más complicadas. Mi padre es una persona muy importante a nivel personal, principalmente, pero también a nivel de organización general.

P. ¿Los controles antidopaje han cambiado con la introducción del pasaporte biológico?
R.
Yo no he visto nada nuevo. Me sorprende bastante el hecho de que este año haya menos controles. Después de la final, evidentemente pasé uno, pero he tenido menos que habitualmente. Es verdad que me han venido a ver a casa otra vez, pero en los torneos veo menos controles que otros años. Yo siempre digo lo mismo, al final igual es una percepción mía, pero yo creo que tendrían que hacerse públicos.

P. ¿Es consciente de que con 28 años recién cumplidos ya es una leyenda viva del deporte?
R.
Soy consciente a nivel de títulos, por los años que he estado arriba, el tiempo que he competido, lo que he conseguido. Sé que un lugar en la historia del tenis tengo, pero no sé dónde. Una cosa es ser humilde, la otra es ser tonto. La realidad es la que es y lo que se ha conseguido se ha conseguido. Aquí estoy para seguir disfrutando y luchando por cosas. Más que por lo que he conseguido la satisfacción personal te la da que vaya donde vaya me siento muy querido y eso es muy bonito, especialmente en España.

P. Usted tiene 14 'Grand Slams', 64 títulos en total, cuatro Copas Davis, una medalla de oro olímpica. ¿Qué es lo que le motiva para seguir trabajando cada día?
R.
Me motiva la pasión que tengo por lo que hago. Me gusta lo que hago, disfruto con ello, y sé que esto no es para siempre. Tienes una serie limitada de años e intento aprovecharlos al máximo.

P. ¿Le dará tiempo a ir a la final del Mundial de fútbol, como hizo en Sudáfrica, si España la juega?
R.
No te lo puedo decir, pero es complicado. Ahora mismo no me lo planteo porque este año llevo muchas semanas fuera. Jugué Sudamérica y ya me quedé allí, jugué Australia y me fui el 26 de diciembre para ir a Abu Dabi, pasando muy pocos días en casa, y el verano es el único momento que tengo para estar en Manacor. Además, este año, cuando parta hacia Estados Unidos, lo hago sabiendo que si pierdo pronto en el US Open no volveré antes porque hay Copa Davis en Brasil. Salgo hacia Toronto sabiendo que voy a estar dos meses fuera.

P. Usted viaja a Halle como torneo preparatorio de Wimbledon. ¿Es el año que está aparentemente mejor de la tendinitis en las rodillas?
R.
Que yo recuerde no. Estaba mejor antes. En 2005, 2006, 2007, 2008, 2010 y 2011 estaba mejor que ahora. En 2009 ya no porque no lo jugué. No lo sabré hasta que vea mis sensaciones cuando pise la hierba, pero creo que estoy mejor que los dos últimos años.

P. Aquí en París siempre es fiel a una serie de costumbres, empezando porque siempre está alojado en el mismo hotel y no hay nadie que le pueda convencer de cambiarlo. ¿Por qué?
R. Intento ya ir a restaurantes diferentes. El hotel no es el más lujoso en el que estoy durante la temporada, pero es pequeño y acogedor. Es más fácil estar en la recepción con la familia y en hoteles grandes es más complicado porque hay mucha más gente.

P. Leí que en 2009, tras ver cómo Federer completaba el 'Grand Slam' en Roland Garros, se le cayeron algunas lágrimas por él.
R.
Soy un gran seguidor del deporte y una persona que se emociona por todo, también con películas. Después de que hubiera perdido cuatro veces seguidas en París conmigo, creo que era justo que ganara. Vi que él se emocionó y yo desde Mallorca también lo hice.

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