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Objetivo: renovar por diez años

MundoDeportivo.com MundoDeportivo.com 07/05/2014 R. Blancafort
© Image MundoDeportivo.com

El Circuit de Barcelona-Catalunya estaría interesado en renovar su contrato con la F1 "por diez años más, si las conciones son favorables", admitió ayer Salvador Servià, director del Circuit, en Catalunya Radio.

El actual contrato entre el Circuit y la F1 está vigente hasta 2016. Esta es la razón por la cual "de momento no negociamos ni hablamos", señaló Servià, aunque a buen seguro este tema se tocará durante el GP con Ecclestone.

Aunque las cifras del canon fijo que cada organizador paga por su gran premio son secretas, Bussines Book –publicación anual especialista en el negocio de la F1– estima que el trazado catalán paga poco más 13 millones de euros de canon fijo, a la par que Alemania o Gran Bretaña, uno de los más bajos de todo el calendario dado el interés de los equipos por esta prueba y por el Cirucit. Sólo dos trazados especiales, Mónaco y Monza, pagarían menos.

Servià también dijo que si por él fuera "me gustaría que el Gran Premio se llamara de Barcelona" al entender que "la marca Barcelona vende más que la marca España. Cuando decimos que nos gustaría llamarnos GP de Barcelona es por nuestro éxito comercial hoy en día, y si tenemos gente el domingo es porque vendemos en todo el mundo y la marca Barcelona nos lo facilita mucho".

Poco a poco se van cumpliendo los objetivos que en su día se marcaron los actuales responsables del Circuit, capitaneados por Vicenç Aguilera, presidente del Consorcio, y Salvador Servià, que tomó las riendas de la instalación pocos meses antes del Gran Premio de 2012. Lo primero fue asegurar la viabilidad del Gran Premio en un contexto difícil económicamente.

Conseguir una implicación de todas las instituciones –el ayuntamiento de Barcelona ha venido a sumarse a la Generalitat y RACC, que desde el primer día han sido los motores de la instalación– fue el primer paso. Y el segundo, una mayor promoción internacional, lo que nosólo ha permitido detener la caída de espectadores sino superar de nuevo la barrera de los 90.000 aficionados presentes, una de las mayores audencias europeas.

Motivar a la afición

"Lo importante es que sigan viniendo 100.000 personas como el año pasado y que generen un gran impacto económico, que en el 2013 fue de 135 millones de euros", añadió Sevià. El hecho de que un 65% de los aficionados sea de fuera de España hace que el impacto económico del pasado año fuera del orden de los 135 millones de euros –beneficios de imagen aparte–, lo que justifica sobradamente la apuesta institucional.

Para Servià, el nuevo reto es el de movilizar a los aficionados locales. "Tenemos alrededor del circuito unos cinco millones de habitantes, pero nos cuesta atraer a la gente de casa", algo que achaca a la situación económica actual así como al hecho de la presencia de dos cadenas de TV en abierto

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