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OPA hostil de Ginóbili al 'Lobo de Wall Street'

Marca Marca 29/04/2014 Marcos Piñeiro. Dallas
Photo © Proporcionado por marca.com Photo

· Calderón, a lo Leonardo Di Caprio, es el nuevo Lobo de Wall Street
· La ultrajante coz en la cara de Blair a Splitter

Los Spurs de San Antonio desempolvaron su versión ganadora para despejar cualquier atisbo de match-ball en Dallas. En el cuarto partido en Dallas, San Antonio consiguió evitar, aunque fuese por poco, una peligrosísima tercera victoria de Dallas.

El maestro Popovich logró aleccionar a sus jugadores con la mejor de sus medicinas: decirles a gritos lo buenos que son y cuán intensos estaban. Las cámaras de la TNT cazaron un nariz contra nariz de Parker con Pop en el que el viejo zorro le decía al francés: «you are on fire» (estás que te sales) una y otra vez.

Ahí estaba la piedra filosofal de los Spurs: fomentar la fe de sus hombres en su talento y su fuerza. Ahí estuvo la clave. Los Spurs vencieron a unos Mavericks en el que su mejor hombre en los playoffs, Monta Ellis, falló una penetración a canasta ante los pívots de los Spurs. Por su parte, Nowitzki, aunque muestra sus límites físicos cuando es exigido con duras defensas como la de San Antonio, ayudó a que su equipo llegase al final del partido con opciones. Más allá de estos dos hombres, tampoco hay mucho más genio del que tirar en el equipo de Carlisle, que volvió a sentar a Calderón en los últimos momentos del partido, para que un nervioso Harris dirigiese el ataque de su equipo.

Pero en estos playoffs llenos de locura y exceso, los Mavericks tuvieron un genial arranque de rabia, que casi echa a los Spurs a la lona. Dallas logró volver a sus orígenes de intensidad y fe para parar la sangría. Un triple de Ellis desde la esquina, solo como un poste, un triple de Calderón, más un robo fantástico de éste con asistencia a Ellis, que machacó, rebajaron el doloroso marcador de esos 20 puntos a 11, 58-47 a falta de seis minutos para terminar el tercer cuarto. Eran momentos caóticos de San Antonio y de fuerza bruta de Dallas. Un Calderón apoteósico anotó otro triple de nuevo y puso un increíble 52-60 en el marcador. Poco después sería substituido y ya no jugaría más que 3 minutos en todo el último cuarto. Las dos veces que Carlisle sentó a Calderón durante largos minutos en el último cuarto, los Mavericks salieron derrotados contra los Spurs.

Y fue entonces llegaron los momentos más bonitos del partido, con esa tensión e incertidumbre porque puede ganar cualquiera, con intercambio de canastas con Mills y Diaw como protagonistas por parte de los Spurs, que recolocaron a los Spurs en una supuesta comodidad de los trece puntos, 54-67 a falta de 3 minutos para terminar el tercer cuarto. En esos tres minutos, Dirk Nowitzki comenzó a meter más canastas y un desconocido Blair sacó toda su raza para culminar la remontada.

En el último cuarto, Carlisle colocó a Crowder sobre Parker, que fue bien contenido por el jugador de la coleta. Blair, que estuvo descomunal en defensa y en ataque, se pegó bien con Duncan y consiguió unas canastas de gran mérito bajo el aro. El tono del partido era hercúleo: cada jugador se tiraba a por el balón como si su vida dependiese de ello.

Tras unos instantes de máxima intensidad, Dallas devolvía la sensación de pánico a los Spurs, que sintieron ese terror paralizante al avistar un posible 3-1 en contra en el playoff.

En los últimos minutos del cuarto final, Nowitzki, Blair y Ellis lograron que su equipo entrase en una fase de intercambio de golpes, con máxima igualdad en el electrónico. En los Spurs, Ginóbili, sacaba petróleo provocando faltas y Diaw empezó a enchufarlo todo. No cabía más emoción.

Pero a falta de 3 minutos para el final llegaría una jugada nefasta para Dallas, en la que Blair le da una patada a Splitter desde el suelo, acaba con el pívot local expulsado y con tres tiros libres para los Spurs, que no los desaprovecha, colocando el 83-85 a favor de San Antonio.

En los dos últimos minutos del partido, Parker en ataque y Duncan en el rebote desquiciaron a los Mavericks, que fallaron tres tiros libres que fueron determinantes en el resultado final.

Cuando los Mavs perdían por 3 puntos, Ellis consiguió una increíble canasta con tiro adicional, anotado, para empatar el encuentro. En el siguiente ataque, Diaw mató el partido con un lanzamiento de tres acertado al que Nowitzki llegó tarde. Ellis intentó lo imposible, una penetración de locos contra todos los pívots de San Antonio, que acabó en nada. Derrota para los Maverikcs y respiro para San Antonio, que estuvieron muy cerca de complicarse mucho la vida. Dallas perdió porque los Spurs machacaron a penetraciones a los Mavs. Ellis no funcionó durante una gran parte del partido, siendo como es el jugador más determinante, y a Nowitkzi no se le ha visto meter más de 25 puntos desde hace semanas. Por los Spurs, Ginóbili, Diaw y Parker dominaron el juego unidos a un Duncan que se hizo sitio como quiso en la zona de los Mavs, contra unos pívots que ayer, excepto Blair, fueron de mantequilla.

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