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Pepe se resintió el lunes y es muy difícil que llegue a la final

AS AS 22/05/2014 Tomás Roncero

Los días pasan y el reloj está corriendo en contra de Pepe, que ahora mismo tiene casi imposible llegar a tiempo para estar el sábado en el once de Lisboa. Según pudo saber AS, el central saltó al césped de Valdebebas el pasado lunes con la ilusión de ir mejorando su puesta a punto una vez finalizada la primera fase de la recuperación de la lesión que sufrió el pasado 7 de mayo en Valladolid.

Como recordarán, aquella noche de infausto recuerdo en la que el equipo de Ancelotti terminó de perder sus opciones en Liga (1-1), el espléndido defensa portugués terminó cojo al sufrir una rotura de fibras de grado I en el sóleo de su gemelo izquierdo. El parte médico oficial del club establecía su tiempo de recuperación en 15 días. Llegaba justito a la final. Pero llegaba.

Los primeros diez días estuvo en manos de los fisioterapeutas y parecía que todo iba bien hasta que el lunes todo se estropeó. Empezó a corretear en solitario por Valdebebas y notó que le dolía, que no tenía buenas sensaciones. Se retiró fastidiado al vestuario, consciente de que este retroceso le puede apartar del partido con el que Pepe ha soñado desde que fichó por el Madrid en 2007.

Si le vale de consuelo, Mijatovic también tuvo un problema en el gemelo en el antepenúltimo entrenamiento en Ámsterdam previo a la Séptima. No dijo nada a Heynckes y se negó a ensayar penaltis para que el técnico alemán no descubriera el problema. Ante la Juve jugó con dolor, no dijo nada a nadie y en el minuto 66 metió el gol de su vida...

Para Pepe la situación es más complicada. En la mejor temporada de su carrera, sabe que si no está al cien por cien ante el Atleti puede ser peor. Hoy viajará a Lisboa, pero podría esperarle el banquillo o, incluso, la grada. Una pena.

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