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Pierce aparece para poner fin a la resistencia de los Raptors

AS AS 19/04/2014 Manuel de la Torre
Paul Pierce deja una bandeja ante la oposición de Patrick Patterson. Paul Pierce deja una bandeja ante la oposición de Patrick Patterson.

Los partidos de playoffs son diferentes. La emoción que se desprende de cada uno de ellos no es equiparable a la de los más de mil que se disputan a lo largo de la regular season. Si a eso le añadimos el regreso de un equipo, los Raptors, a las eliminatorias por el título tras seis años ausente, hay poco más que decir. Toronto se engalanó para acompañar a su equipo. El Air Canada Centre, lleno a reventar, no paró de animar a los de Dwane Casey. Sin embargo, la verdadera fiesta se desarrolló en los aledaños del pabellón canadiense, con miles de personas presenciando el encuentro ante los Nets a través de pantallas gigantes. Una imagen que engrandece el deporte y que ayuda a explicar por qué la NBA es una competición diferente.

Sin embargo, para desolación de los animosos seguidores locales, Paul Pierce completó unos últimos cuatro minutos de ensueño. “Por esto es por lo que me trajeron aquí, para jugar estos momentos”, comentó The Truth tras su exhibición que destartaló la defensa raptor. Entró en trance para anotar cuatro lanzamientos consecutivos (nueve de sus 15 puntos) que dieron el primer punto a los de Brooklyn. En aquellos momentos en los que la mayoría de jugadores encuentra el aro con mayor dificultad, Pierce volvió a demostrar que es de esos pocos elegidos nacidos para decidir partidos.

Al poco de comenzar los Nets se rehicieron a un inconmensurable inicio de Valanciunas. El pívot lituano firmó los ocho primeros puntos de su equipo. Un triple de Lowry dio la máxima ventaja a los locales (11-7) mediado el primer cuarto. A partir de ahí, entre Joe Johnson y Deron Williams dieron la vuelta al marcador para lograr un parcial de 2-18 que catapultó a los de Brooklyn (13-25 a tres minutos de la conclusión del primer cuarto). Entonces apareció Kyle Lowry (autor de los nueve últimos puntos de Toronto) para evitar la huida de Brooklyn (21-29).

En el segundo parcial, se terminó por decidir el rumbo que iba a tomar la contienda durante todo la tarde. Los pupilos de Kidd, quien no paraba pedir un mayor esfuerzo en defensa en cada tiempo muerto, serían quien dominara en el electrónico con los Raptors haciendo la goma. El venezolano Vásquez se echó al equipo a sus espaladas para igualar a 35. Tras su exhibición, Deron Williams volvió a tomar los mandos de operaciones y dejó a su equipo liderando al descanso (46-50). “Solo quería ser agresivo para mi equipo. Ser mejor jugador ahora que llegan los playoffs”, comentaba antes de encarar el túnel de vestuarios.

En el tercer cuarto el aro el aro se achicó para ambos equipos. Un triple de Terrence Ross (su única aportación) puso a los Raptors por delante (51-50). Los primeros puntos de Garnett, que se pasó sin anotar en la primera parte por primera vez en sus 132 partidos de postemporada, devolvieron el mando a los neoyorquinos. Un nuevo arreón de Deron (24 tantos al final) dio un nuevo impulso para los Nets. Lowry, con un triple sobre la bocina, puso el 62-67 a la espera de la disputa de los 12 últimos minutos.

Un cuarto con gran emoción y alternativas hasta la ya mencionada aparición de Pierce. Un triple de Vasquez (tremendo partido con 18 puntos y ocho asistencias) ponía a los suyos 76-75 a falta de menos de cinco minutos. Acto seguido Pierce asistió a Garnett para que anotase su única canasta en juego. Una suerte de respuesta a la portada del Toronto Sun. “Raptors contra dinosaurios”, titulaba el diario en una clara alusión a la elevada edad de la pareja. A partir de aquel momento, The Truth se adueñó del partido. Daba igual que lanzara de tres o desde la esquina a falta de dos segundos para consumirse la posesión. Cada tiro suyo suponía una bofetada en el ánimo de los canadienses. Todo estaba decidido. Los Nets sentenciaron desde la línea la llamada al orgullo de los locales. En la madrugada del martes al miércoles tendrá lugar el segundo asalto. Seguro que ya tratarán con más respeto al ‘34’ de los Nets.

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