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Por qué el Valencia sigue siendo un club vendedor

SPORTYOU SPORTYOU 12/10/2016 Chema Mancha
Por qué el Valencia sigue siendo un club vendedor © Getty Images Por qué el Valencia sigue siendo un club vendedor

“Ahora no tendremos que vender jugadores”, dijo Amadeo Salvo al poco de conocerse el desembarco de Peter Lim. Pero un par de años después el Valencia CF ha vuelto a convertirse en un club vendedor.

Este verano, el Valencia se deshizo, entre otros, de Mustafi (41 millones), Alcácer (32 millones) y André Gomes (35 millones más variables). Fueron las ventas más sonadas, tanto que no las esperaban ni siquiera dentro del club. En total, se ingresaron más de 100 millones de euros en venta de futbolistas. El Valencia ya es el segundo club de Europa, detrás del Liverpool, que más millones ha obtenido por esta partida desde 2010.

¿Qué ha pasado para que Peter Lim recurra a la venta de futbolistas para tapar agujeros? El Valencia CF celebrará el próximo 4 de noviembre la Junta General de Accionistas en la que se aprobarán las cuentas de la entidad del ejercicio 2015-16. Y para ello los accionistas tienen a su disposición una memoria en la que se realiza una exposición de la economía del club. Y ahí está la respuesta.

1- Mala gestión deportiva

El club previó unos beneficios por estar en Champions League que no se dieron. El equipo fue eliminado en la primera fase y sin apenas ganar ningún partido. Además no sólo no se clasificó para jugar competición europea este año, sino que estuvo rondando los puestos de descenso.

Cambio de entrenadores, malas decisiones deportivas y fichajes ruinosos. Peter Lim abrió una línea de crédito cuando compró el club de 180 millones de euros para fichar futbolistas. El Valencia ya ha recurrido a 122 millones de esos 180: 100 fueron capitalizados y los otros 22 están reflejados en la memoria como deuda.

2- Pobre gestión en marketing

La falta de acierto a la hora de gastar esos millones ha condenado a la sociedad a pobres resultados deportivos que no generan ingresos. Además, eso arrastra también al departamento de marketing, que ha conseguido ingresar mucho menos de lo presupuestado. Ni siquiera existe aún un patrocinio principal para la camiseta.

De los 95,8 millones de euros previstos de ingresos para el presupuesto de la próxima temporada, sólo 12 provendrán del área de marketing del club. El Valencia ingresará más por venta de entradas y abonos (13) y por derechos de televisión (66).

3- Bombas retardadas de gestiones anteriores

Lim se ha encontrado por el camino más de una detonación retardada de gestiones anteriores que le han aumentado la deuda de forma imprevista. Por ejemplo, la multa de Bruselas por el aval que la Generalitat Valenciana hizo en su día sobre el crédito de Bankia a la Fundación del club, que ha supuesto un gasto no previsto de 23,3 millones.

O la multa de Hacienda por irregularidades durante las gestiones de Manuel Llorente y de Amadeo Salvo con la que se ha topado Lim; otro imprevisto, en este caso de 5,3 millones de euros.

4- Deuda de 271 millones de euros

La deuda obliga. Y no baja. Peter Lim compró la mayoría accionarial por 94 millones de euros hace ya casi dos años y desde entonces ha invertido, además, un total de 122 millones de euros más. En total ha puesto 216 millones de su bolsillo. Pero, ¿ha servido esta inversión para bajar la deuda del club?

La deuda actual está estimada en 271 millones. Cuando Lim se hizo con el club había una deuda oficial de 230 millones de euros, es decir, 41 millones de euros menos que la deuda actual. Así que, a priori, no, no ha reducido la deuda.

Pero habría que leer la letra pequeña para saber por qué la sociedad, aún habiendo invertido su nuevo dueño más de 200 millones en el negocio, debe más que antes.

Y eso se debe, sobre todo, a que la deuda anterior tenía trampa. Era de 230 millones, sí, pero se tiró de ingeniería contable para dividirla en dos partes sirviéndose de la Fundación del club, ente que se convirtió en máximo accionista en su día. El global de la deuda, entre club y Fundación, ascendía a 320 millones de euros en el momento de la compra de Lim.

Y después por los imprevistos que se ha ido encontrando por el camino, como la multa de Bruselas o de Hacienda. Y por su mala gestión deportiva. Todo suma para que ahora mismo el Valencia haya bajado tan poco su deuda.

Por todo esto la memoria es clara si se lee entre líneas: o el club mejora su rendimiento deportivo o está abocado a seguir vendiendo jugadores cada verano. Siempre que Peter Lim no quiera capitalizar más dinero, claro. Pero eso sería casi como meterlo a fondo perdido.

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