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Ppe Guardiola se tiró ayer toda una hora firmando autógrafos

AS AS 18/04/2014 J. L. Guerrero

El Jueves Santo también fue festivo en Alemania. Los niños no tenían colegio y había un entrenamiento de puertas abiertas con 2.000 aficionados bávaros en la Ciudad Deportiva del Bayern Múnich. Autobúses y coches plagaban los alrededores. El lema del Bayern, Mia sam mia, que se ve por todos los rincones en los 80.000 metros cuadrados de las instalaciones de la calle Säbener, flotaba en el ambiente. Significa en bávaro algo así como “Somos como somos”. Similar al Mes que un club que tantos años practicó Guardiola. Pese a las dos últimas derrotas del equipo en Liga, ante el Borussia Dortmund (0-3) y el Augsburgo (1-0), la afición se volcó con el técnico y éste respondió. Estuvo una hora firmando autógrafos a todos los aficionados. Un gesto inusual en nuestro país.

“Somos así. El mejor equipo del mundo y por dos derrotas en una Liga que de nuevo hemos ganado no vamos a dejar de apoyar al mejor entrenador del mundo”, sostiene Thomas, un padre que trajo a sus dos hijos con la camiseta de Götze y Müller desde Starnberg, a 25 kilómetros al suroeste de Múnich. Es una afición altanera, pero también leal con su míster. Son como son. “Si el Real Madrid quiere ganar un triplete va a tener que trasladar su sede al Allianz Arena”, sostiene Vicky, con su bufanda del Bayern y un cuaderno con el autógrafo de todos los jugadores del primer y segundo equipo. Son el equipo más odiado de Alemania, pero sus aficionados tienen su corazoncito, fidelizado por sus nutridas vitrinas: 24 Bundesligas, 16 Copas y cinco Copas de Europa, entre sus títulos más importantes. El Bayern sigue optando al triplete, después de conquistar la Bundesliga el pasado 25 de marzo, a falta de siete jornadas del final.

El entrenador del Bayern firmó autógrafos a todos los aficionados que acudieron a ver el entrenamiento en la Ciudad Deportiva de Säbener. © Carlos Martínez El entrenador del Bayern firmó autógrafos a todos los aficionados que acudieron a ver el entrenamiento en la Ciudad Deportiva de Säbener.

Pero el recibimiento de la afición a Guardiola era una incógnita después de las conflictivas declaraciones de Matthias Sammer, el director deportivo, tras conseguir el miércoles el billete a la final de la DFB-Pokal en Berlín, del próximo 17 de mayo ante el Borussia Dortmund: “No podemos estar contentos cómo jugamos. Para lo que nos espera no es suficiente. No estamos encendidos y nuestro rival es el Madrid, no el Kaiserslauten (un rival de Segunda al que le endosaron un contundente 5-1)”.

Los jugadores, por su parte, no percibieron ese negativismo en la sesión de entrenamiento. “Sabemos que el Madrid ganó la Copa, pero nos da igual”, comentaba Toni Kroos. Era una jornada festiva para el Bayern y el nombre del Real Madrid era tabú. Guardiola no quiere que se mencione al Madrid, pero en Sky Deutschland, cada media hora, repetían la imagen de Iker Casillas levantando la Copa en Mestalla...

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