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Prandelli, en el nombre de Manuela

SPORTYOU SPORTYOU 29/09/2016 David de la Peña
Prandelli, en el nombre de Manuela © Getty Images Prandelli, en el nombre de Manuela

La figura del CesarePrandelli entrenador estará siempre ligada a Florencia. Allí vivió sus mejores años como técnico, pero también el fin de una tragedia personal que provocó que el lazo con los tifosi viola fuese aún más fuerte.

El calvario comenzó en 2001, cuando a su esposa, ManuelaCaffi, le encontraron un bulto en el pecho. Lo que en principio parecía algo sin importancia acabó siendo un cáncer de mama que terminó con su vida en noviembre de 2007. El minuto de silencio que el Artemio Franchi le dedicó justo antes de un Fiorentina – Inter puso a todos los presentes la piel de gallina.

Renunció a su sueño por cuidar de su esposa

Antes de llegar a la Fiorentina en el año 2005, Prandelli había entrenado a Atalanta, Lecce, Verona, Venezia y Roma. El cuadro capitalino le ofreció la oportunidad de su vida cuando le dio las llaves del banquillo del Stadio Olimpico en el verano de 2004, pero tan sólo un mes después renunció a su cargo. El cáncer de Manuela se había reproducido y tenía que comenzar un duro tratamiento de quimioterapia. Prandelli dejó los banquillos para estar a su lado.

Florencia, su gran trabajo como entrenador

Un año después, la enfermedad se había estabilizado. Prandelli decidió aceptar la oferta de la Fiorentina. Con los hermanos DellaValle en el palco y PantaleoCorvino como director deportivo nació una unión que devolvió al equipo toscano a competir en la élite, después de haber vivido una dolorosa refundación a comienzos de siglo por culpa de un descenso administrativo.

Aquella Fiorentina regresó a la Champions League, pero sobre todo comenzó a colgarse la etiqueta de juego agradable para el espectador. La apuesta por jugadores como AdrianMutu, RicardoMontolivo o StevanJovetic en los últimos años, y haberse declarado en repetidas ocasiones admirador del juego de la selección española y de PepGuardiola, le ayudaron a ganarse ese cartel. Prandelli pasó en Florencia cinco años, recibió el cariño de la gente tras su tragedia familiar y la admiración del aficionado neutral por su estilo calmado y cercano.

La selección nacional, sabor agridulce

El aura generada a su alrededor fue suficiente para que la selección italiana confiase en él como sucesor de MarceloLippi. Desde el primer momento pretendió trasladar sus ideas a la Nazionale. Por si fuera poco, España había ganado Mundial y Eurocopa con un estilo muy definido, y muchos entrenadores pretendían adaptarlo a sus equipos.

Una de las primeras medidas de Prandelli fue diseñar una Italia con jugadores de buen pie como protagonistas. Por ejemplo, GiuseppeRossi y AntonioCassano, aunque finalmente entre los problemas físicos de uno y la inestabilidad de otro tuvo que ir adaptando sus planes a lo que había disponible. Aquella Italia acabó siendo duramente golpeada por su admirada selección española en la final de la Eurocopa de 2012, lo que puso en duda un trabajo que en líneas generales fue positivo.

El fracaso turco y la incógnita del Valencia

Después del paso por Italia, Prandelli aceptó una oferta del Galatasaray, pero tras una muy mala racha de resultados fue despedido. El cartel de entrenador de gusto fino se ha ido disipando con el tiempo. Alejado de los focos y sin la energía de hace diez años, su llegada a Valencia es una incógnita. A su favor juegan su admiración por la Liga española y una experiencia, personal y profesional, lo suficientemente sólida como para aguantar la presión que supone el banquillo de Mestalla.

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