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Radiografía a los ocho minutos negros del Barça en la Final Four

MundoDeportivo.com MundoDeportivo.com 04/06/2014 Lluís Carles Pérez

Casi inimaginable por esos seis goles de renta (32-26), la derrota del Barça ante el Flensburg tuvo un punto surrealista. Como si fuera una película de Almodóvar, ¿qué hicieron ellos para perder esto? Nadie tenía una explicación lógica, pero la radiografía a esos ocho minutos negros descubre un Barça que se traicionó a sí mismo al no seguir con su patrón de juego y tensión habituales. Una concatenación maléfica de errores propios, aciertos del rival y fallos arbitrales desembocaron en el empate (32-32) y el doloroso KO en las semifinales de Champions. "Podemos sacar muchas cosas en ocho minutos y en ninguna estuvimos bien", reconoce el técnico, Xavi Pascual.

DOS PÉRDIDAS INFANTILES

Dos pérdidas de balón infantiles de Lazarov marcaron el inicio del naufragio. Un pase horrible al pivote primero y unos pasos después acabaron a renglón seguido en dos goles fáciles de Wanne al contragolpe que pusieron el 32-28.

4 PARADAS DE RASMUSSEN

Rasmussen hizo cuatro paradas vitales, con mención especial a dos tiros a bocajarro de Saubich (53') y Sorhaindo (57'), los dos solos en seis metros. Joan le tiró a la cabeza y no elevó a siete la ventaja. Y Cédric lanzó entre las piernas de Rasmussen, que le adivinó la intención. Si marca, el Barça habría puesto un 33-29 a falta de tres minutos que se antojaba definitivo, pero pasó que el Flensburg se colocó a continuación a dos con gol al contraataque de Radivojevic (32-30). El portero también atajó otros dos tiros de Rutenka.

4 TIROS SIN ÉXITO DE RUTENKA

Tampoco era su mejor día, pero Rutenka monopolizó el ataque e hizo los otros cuatro tiros del Barça: dos se los paró Rasmussen, otro se lo blocó la defensa lanzando ya con prisas por aviso de pasivo y el cuarto marchó fuera. "La primera línea no estuvo bien en los últimos minutos, pero cuando lanzan lo hacen convencidos de marcar, no se quitan las pulgas de encima. Y Rasmussen estuvo extraordinario", apunta 'Pasqui'.

5 GOLES SIN OPOSICIÓN

Cinco de los seis goles del Flensburg llegaron sin oposición ante Saric, cuatro al contragolpe y un quinto de Glandorf que llegó solo al área por un resbalón de Sorhaindo que le impidió cerrar espacios. El único difícil fue un misil lejano de Glandorf, el héroe alemán que logró tres de las cuatro últimas dianas, incluida la que forzó la prórroga en el último suspiro.

CAMBIOS SIN INCIDENCIA

Yendo seis arriba, 'Pasqui' cambió los extremos titulares, Juanín y Tomàs, por Stranovsky y Saubich, pero su presencia resultó estéril. Tomàs volvió poco después. Los otros cambios del técnico tampoco frenaron la dinámica negativa. "Ahora podríamos relacionarlo todo, pero no le encuentro sentido, el juego no recayó en los extremos, sino en la primera línea. Llegó un momento en que nos bloqueamos y entramos en un estado de precipitación", admite 'Pasqui'.

DOS ERRORES ARBITRALES

Los dos últimos goles del Flensburg vinieron precedidos de dos errores de Horacek y Novotny: no señalaron una falta en ataque de Mogensen sobre Sorhaindo y pitaron pasivo al Barça cuando sólo llevaban seis segundos con el brazo alzado. "Perdimos dos balones en situaciones extrañas, pero no sirve de excusa, no debimos llegar a esa situación", opina 'Pasqui'.

FALTA DE PICARDÍA

Al Barça le faltó picardía –difícil aplicarla con tanta tensión– para evitar el gol del empate: en el pasivo Lazarov debió lanzar y no dejar el balón en el suelo y Tomàs debió chocar con Glandorf y no sólo cruzarse sin estorbarle. Ambas acciones eran exclusión, pero habrían perdido tiempo –sólo quedaban 9"– y evitado ese maldito tiro.

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