Al utilizar este servicio y el contenido relacionado, aceptas el uso de cookies para análisis, contenido personalizado y publicidad.
Estás usando una versión más antigua del explorador. Usa una versión compatible para obtener la mejor experiencia en MSN.

Ramos frente a Nadal, duelo de zurdos y contrastes

MundoDeportivo.com MundoDeportivo.com 22/04/2014 Lluís Carles Pérez
© Image MundoDeportivo.com

Albert Ramos, de 26 años y nº 103 mundial, volverá a medirse este miércoles a Rafa Nadal en el Barcelona Open Banc Sabadell-Trofeo Conde de Godó. Esta vez será en octavos de final, mientras que el año pasado fue en los cuartos, cuando el balear se impuso claramente al catalán por 6-3 y 6-0 en su único precedente entre ambos en el circuito. Los dos dirimirán un duelo de zurdos y contrastes.

"Para mí todos los rivales cuentan, si digo lo contrario sería de una gran arrogancia", dijo Nadal, fijo en su idea de no mirar más allá del siguiente partido. "Albert será un rival difícil. Ojalá que pueda ser una buena semana, el Godó siempre es especial para mí", añadió el nº 1 mundial, que podría convertirse en Barcelona en el primer tenista en ganar nueve veces el mismo torneo.

Como en el caso de Nadal, de Ramos ya se hablaba muy bien cuando era un chaval, pero su eclosión fue mucho más tardía porque también tardó más en hacerse hombre. "Con Albert había expectativas desde niño, pero cuando llegó a profesional no podía físicamente con muchos rivales. Tuvo un crecimiento más lento", cuenta su entrenador, José María Díaz, también director de la escuela del CT Mataró donde también se prepara su pupilo.

Peor momento

Ramos vivió su peor momento cuando pensó en dejar el tenis a los 18 años. "Tuve una época difícil de resultados y no supe llevarlo bien. Al final quedó en nada, me duró un mes, pero recapacité y después volví con muchas ganas. Durante un tiempo fue una obsesión entrar en el top-100, no llegué hasta que me quité de encima esa ansiedad. Era más un tema de presión personal y autoexigencia", recuerda el catalán.

Otro punto de inflexión en su carrera fue hallar remedio a los problemas gástricos que le martirizaron durante años y que le impedían hacer buenas pretemporadas y tener continuidad en el circuito. Apartó el gluten y la lactosa en su dieta. "Antes tenía muchas diarreas y creía que era por los nervios, pero cambié de alimentación y empecé a encontrarme mejor".

Albert ocupa ahora el nº 103 mundial, pero ya ha gozado de un mejor ranking muy respetable (38º) en mayo de 2012. Su descenso en la clasificación le ha obligado a jugar últimamente challengers y alguna previa, como la semana pasada en el Masters 1.000 de Montecarlo. Entró en el cuadro grande, superó a Nieminen y forzó tres sets a Dimitrov, 14º del mundo y considerado uno de los jóvenes con mayor potencial de cara al futuro.

Gestión anuncios
Gestión anuncios

Más de Mundo Deportivo.com

image beaconimage beaconimage beacon