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Ridículo consumado

SPORTYOU SPORTYOU 17/12/2015 Paco Navacerrada
Ridículo consumado © Getty Images Ridículo consumado

Se han disputado los dieciseisavos de final de la Copa del Rey y una de las eliminatorias que debería haberse jugado era la que enfrentaba al Cádiz y al Real Madrid. El partido de vuelta quedó sin efecto y no se jugó después de que el Tribunal Administrativo del Deporte (TAD) desestimase el recurso que presentó el Real Madrid a la alineación indebida cometida en el Ramón de Carranza. Recordemos que Rafael Benítez alineó a Denis Cheryshev, que arrastraba un partido de sanción debido a una acumulación de amonestaciones de la Copa del Rey de la temporada pasada.

Después de aquello, en el Real Madrid todo ha sido un cúmulo de despropósitos que ni en sus mejores sueños Groucho Marx hubiese imaginado tanto disparate. Empezando por el día del partido, para terminar con la sentencia del TAD, el Real Madrid no ha dejado de dar palos de ciego en un asunto que tenía perdido desde el primer momento. Porque en esta ocasión no había clavo ardiendo al que agarrarse y cuando las cosas no se prevén, suele pasar lo imprevisto. Nadie se acuerda de haber previsto esto hasta que pasa.

Hace ya muchos años, el Real Madrid, en lo administrativo, era dirigido por cuatro empleados. Comparado con lo que hay ahora, entonces eran cuatro. Seguramente serían algunos más, pero no se les escapaba ni una. Ahora, el Real Madrid es un mastodóntico club deportivo que genera cientos de millones de euros de beneficio, que cuenta con casi 500 empleados, pero ninguno de ellos es capaz de evitar un sonrojo tan grande como este de la Copa del Rey.

En la corte de Florentino Pérez abundan los pelotas y los inútiles, pero la gente capaz de solventar ese pequeño e insignificante problema o ha sido despedida o arrinconada. Y no pasará nada, porque desde que Florentino Pérez es partidario de buscar excusas vacías y sin ningún fundamento, él es el responsable mayor de todos, porque estará encubriendo a los auténticos autores de este desastre.

Y mientras tanto la vida sigue. El Madrid seguirá su camino, porque el Real Madrid es muchísimo más grande que toda esta tropa de desalmados e ineptos que lo dirigen, si no lo remedia algún milagro, al abismo. El ridículo de la Copa del Rey ya está consumado; ahora vendrán otros, como el espectáculo que se está dando con el entrenador, que, si los jugadores o algún 'milagrero' salvador no le salva, es carne de cañón. Pero de esto ya hablaremos otro día.

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