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Sam Schmidt pudo volver a rodar en Indianápolis

MundoDeportivo.com MundoDeportivo.com 07/06/2014 Raymond Blancafort

Ryan Hunter Reay ganó las 500 Millas de Indianápolis y se embolsó un premio récord. Pero hubo otro hombre que ganó mucho más: Sam Schmidt, propietario de la escudería que lleva su nombre, y lo hizo en una sola vuelta, en apenas dos millas y media.

Schmidt dio una vuelta al circuito de Indianápolis pilotando un peculiar Corvette denominado SAM, siglas de las palabras 'semi autonomous motorcar'. que condujo moviendo la cabeza para girar y acelerar y mordiendo para frenar.

Schimdt era piloto de la IRL, la categoría creada por Indianápolis para hacer la competencia a la CART y que al final acabaría absorbiéndola. Fue entonces cuando, preparando la temporada de 2000 en el Walt Disney World Speedway, sufrió un espectacular accidente que le dejó quadrapléjico, como Frank Williams. De eso hace ya 14 años.

Schmidt no se amilanó. Se construyó una silla de ruedas con motores eléctricos y con ella se desplaza por los paddocks. Pero no por ello abandonó su idea de volver a conducir, la gran pasión a la que ha dedicado toda la vida.

Con la ayuda de Arrow Electronics, Ball Aerospace, y US Air Force Laboratories, el equipo Schmidt Paterson le ha preparado este Corvette. No necesita pedales ni volante. Cuatro sensores en su casco y unas cámaras infrarrojas le permiten dictar las órdenes moviendo la cabeza. Al inclinar la cabeza hacia los lados, da instrucciones a la dirección, Moviéndola hace delante, acelera.. Y para frenar lleva un sensor en la boca: la intensidad de la mordedura es lo que marca la pauta de la frenada.

Como medida de seguridad adicional, el Corvette SAM monta un dispositivo ligado al GPS, para impedir que se acerque demasido a las vallas o frene demasiado tarde.

Smith –cuyo padre, Marvin, era piloto de off road y sufrió un grave accidente que le obligó a dos años de recuperación antes de volver a andar– se inspiró en su amigo Ralph Braun. Cuando tenía seis años, a Ralph le diagnosticaron distrofia muscular y perdió el uso de sus piernas siendo adolescente. Utilizó una pequeña carretilla de granja para trasladarse y más adelante; con 25 años, construyó su primer scooter adaptado. Ralph fundó Braun Corp, que hoy tiene 900 empleados y fabrica diversos accesorios para mejorar la movilidad como elevadores para colocar las sillas de ruedas en los automóviles.

Schmidt fue llamado por Braun porque pensaba que era la imagen perfecta y le convirtió en socio. Tras el fallecimiento de Ralph, es el patrón de la empresa.

Schmidt es ante todo un emprendedor. Ha estado en multitud de negocios. Fue accionista de las gafas Arnette e hizo fortuna con negocios inmobiliaros en Las Vegas.

Al bajar del coche tras dar su vuelta, Sam aseguró que había nacido de nuevo. "Tras quince años he podido volver a controlar un automóvil", dijo satisfecho

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